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lunes, 13 de abril de 2026

Los intelectuales del PP dan un paso al frente

 


Aunque se sorprendan, sí, existen intelectuales en la órbita del PP, los cuales están dando un paso al frente al ver la situación global de España y el resto del mundo. Es más que posible que, salvo en algún ámbito jurídico, nadie pueda citar tres o cuatro intelectuales de los que sobrevuelan lo que el PP representa. Lo normal, algo que no ha desagradado a las distintas direcciones, es que con una buena prensa, adulada y sostenida —como hacen los demás, no piensen que esto es cosa de unos—, les valía para gobernar o alcanzar el poder. Doxósofos, todólogos, columnistas de la risa, escritores de la nada… Esa carencia de intelectuales, aunque más que carencia habría que decir poca visibilidad, les ha venido perjudicando desde la aparición del populismo, fuese el del sistema (Ciudadanos), fuese el del antisistema (Vox). De esto, entiendo, se han dado cuenta los propios intelectuales, alguno orgánico, y han decidido dar ese paso al frente.

¿Para qué han dado ese paso al frente? Lo primero para reafirmar los valores propios del PP como constitucionalista, ergo democracia liberal parlamentaria, europeístas y liberal-consevadores. Lo segundo, para presentar batalla ante un contexto que les es poco propicio, pese a ser el principal partido de la oposición y gobernante en autonomías y ciudades, debido a la pinza del sanchismo con Vox. Y, tercero, dar cuenta de que en la derecha española democrática existen numerosos intelectuales con la misma capacidad y brillantez que en otros lares. Sin duda, a estos intelectuales se les arriman los aprovechados, los que van de rebeldes y no saben lo que es un régimen totalitario o iliberal, los que van buscando vender «su» libro o los que simplemente se apuntan allí donde puedan comer durante la semana en este o aquel acto.

Entre estos intelectuales no verán libertarios à la Milei, ni hijos del gustavo-buenismo, ni cosas espeluznantes que se ven en televisión y, a veces, se escuchan en la radio. Son personas formadas, con sus respectivos trabajos importantes y universitarios, que no tienen la intención de vivir de la política sea directa o indirectamente como puede pasar con escritores o periodistas y que parten de un impulso cívico. Sobre el sanchismo y sus trapacerías no hace falta hablar pues son bien conocidas y cualquier persona, sin ideologizar, entiende lo que viene pasando aunque solo fuera no tener capacidad legislativa, ni haber presentado presupuestos en toda la legislatura. Es el ámbito de la derecha donde estos intelectuales ven el mayor peligro y donde actúan en los últimos meses de manera abierta.

Toman como consigna la moderación, algo que cualquiera con dos dedos de frente sabe que nada tiene que ver con la pusilanimidad —aunque les acusan de ello los contrarios—, desde los valores que representan para hacer ver a la ciudadanía que no hacen falta radicalismos, ni mentiras, ni convocar a las masas a otro 18 de julio —en el otro lado están con el mito del 16 de febrero. Los valores que nos hemos dado los españoles y que tan buen resultado han generado, con las normales fallas de todo sistema, el cual necesita tiempo para la autopoiesis, que diría Niklas Lühmann, son fundamentales para progresar y avanzar en todos los órdenes de la vida. No hay que dejarse llevar, ni por las mentiras del sanchismo, ni por los paraísos recuperados de los populismos. Desde un realismo muy propio de la derecha gubernamental, presentan batalla frente al entreguismo de los populistas e iliberales; la falsa bandera de los derechos humanos, la cual depende del humano que sea es derecho o no; las incapacidades para gestionar lo público; la utilización del catolicismo como elemento divisorio o sustentador de políticas anticristianas…

Por eso habrán notado que, de un tiempo a esta parte, hay más personas de derechas que invitan a que no se haga de PP-Vox algún tipo de bloque de derechas, sino que el defienden con ahínco que el PP debe liberarse de Vox y estar tan lejos como pueda. Si hay que pactar, porque no hay otra alternativa, exigen una dureza en la negociación y dejar bien claro qué se va a hacer y quiénes lo van a hacer, sin permitir injerencias de Madrid, ya sea para trincar el dinero público, ya sea para dificultar el mero gobierno. Ven que esa imagen, básicamente construida desde los medios de comunicación —muchos de ellos con dos velas puestas, al santo y al diablo— y potenciada por algún elemento discordante del propio PP, les perjudica gravemente por dos razones. Una, electoralmente pues les impide crecer hacia el centro. Dos, políticamente ya que lo que el PP defiende nada tiene que ver con lo que hace Vox, interna y externamente.

El PP es europeísta antes que trumpista o sionista. Entienden, estos intelectuales, que la magra, pero suficiente, legislación internacional valida las posibles intervenciones humanitarias o sirven para hacer frente a las agresiones a los países democráticos. De ahí las discrepancias con otras fuerzas respecto a la guerra de Ucrania y, ahora, con los ataques alocados a Irán. Que no es que apoyen al régimen dictatorial iraní, no, pero hay fórmulas internacionales para haber evitado el sindiós que tienen ahora. También es demócrata-cristiano —pese a los esfuerzos de Ángel Garrido de eliminar esa identificación en los congresos peperos— y por ello no comparte el uno evangélico-sionista de Dios para las tropelías de ciertos gobiernos. Es por ello que, en los últimos días, están señalando a los populistas pro-trumpistas, quienes se abrazan a cualquier santo de forma torticera, por el atronador silencio por lo que viene ocurriendo. Como tampoco dicen nada, los trumpistas, sobre las expulsiones y ataques a los católicos en el Líbano…

También estos intelectuales se quedan a cuadros cuando escuchan hablar a la portavoz del PP defendiendo el secuestro y apaleamiento por parte de Israel de un soldado español. Una cosa es que Israel pueda ser un aliado y otra es permitirles estos ataques a un compatriota que forma parte del contingente de la ONU, no del sanchismo, no, de la ONU. Pelos como escarpias tras la comparación con un control de la Guardia Civil y la poca visión de Estado de la portavoz. Bien es cierto que estos intelectuales, off the record, tampoco es que hablen maravillas de algunos de los dirigentes del propio partido por la poca visión estratégica. Con la fácil que hubiese sido pedir al gobierno que exigiese explicaciones públicas a Israel y sobre ellas pronunciarse. Eso si se tiene miedo a los aparatos ideológicos del sionismo internacional.

En los últimos días, este grupo de intelectuales se viene dando cuenta de que desde el populismo, y un poco desde su propio partido, se les está haciendo gratis la campaña al sanchismo. En días, el presidente ateo y plurinacionalista ha conseguido defender al catolicismo y a la patria de forma más intensa que los que van con la bandera todo el día en la mano y dicen rezar el rosario cada tarde. El ataque, algo de razón tiene Jasiel Paris en su artículo en The Objective, de los aparatos ideológicos imperiales contra León XIV por su perfecta defensa de la Doctrina Social de la Iglesia y la independencia de la Iglesia, no ha obtenido respuesta de esos supuestos católicos o neocatólicos, incluyendo alguno del PP. Esas amenazas con Aviñón del ser anaranjado, que han recibido aplausos de algún gustavobuenista que va impartiendo doctrina teológica —y saber e historia y ciencia política y sociología y…— y algún patriota, han tenido una respuesta contundente de estos intelectuales porque hasta ahí se podía llegar. Como ha afirmado alguno, luego correrán a besar el anillo en la visita del romano pontífice, pero hoy callados porque, en realidad, como bien les vienen desnudando, son articulaciones del trumpismo global.

Como dice Giorgio Agamben: «Una sociedad de cómplices es más opresiva y asfixiante que cualquier dictadura». Igual no han leído al pensador italiano, pero sin duda estos intelectuales no quieren vivir en una sociedad de cómplices sino de personas maduras y autónomas, que es lo que, entienden, defiende el PP sobre otras posibilidades humanas. Si la Iglesia católica es el katejón a nivel global, ellos quieren serlo en lo terrenal español. El katejón contra el Castejón vale, el chiste es malo y contra el populismo patriota vendido al poder imperial.

martes, 6 de enero de 2026

NO SE OS PUEDE DEJAR SOLOS

 


Dos meses sin escribir diariamente y la que habéis liado. Tenéis el mundo, y España en particular, hecho unos zorros y con todo «quisque» alborotado. Tan dislocado todo que he tenido que trasladarla columna que tenía en el extinto D16 Mediterráneo a este blog. Porque, al final, habituado a escribir diariamente y eso que el descanso me ha venido muy bien para el agotamiento cerebral y espiritual las ideas, especialmente las malas, no dejan de fluir. Piensas: «Esto viene de acá» o «No se puede ser más tonto e inútil que Fulanito». Por tanto no queda otra que plasmarlo de alguna manera. Bien mediante un diario, que no deja de quedar en lo personal, como un desahogo, bien abrir un blog sin ningún tipo de apremio por publicar sino cuando merezca la pena. Lo siento por muchos, lo segundo será.

España

Su sanchidad no se mueve, ahí sigue encastillado, y como los demás son tan simples, pues a vivir que son dos días. Incluso se permite recomendar, como si se lo hubiese leído, «El principio de esperanza» de Ernst Bloch. Digo como si se lo hubiese leído porque, ni por asomo aquella persona que tiene graves dificultades para expresar términos científicos sencillos, articular un discurso coherente sin texto delante o aprendido, se ha metido entre pecho y espalda los tres tomos (al menos la edición de Trotta) y 1.600 páginas de un libro complicado y enrevesado. En su momento lo leí y aquello era como pasar tres días, con sus tres noches, escuchando todas astracanadas de Tiempo de juego seguidas.

Retomando el tema, hay que ser muy estúpido para hacer oposición con la esperanza de que un juez acabe por meter en chirona a su sanchidad porque sí. Porque algo turbio debe haber. Sí, tiene a dos amigos, a cuyas casas ha acudido y se ha ido de vacaciones con ellos pero no les conoce de nada, en «Villa Candado», a un secretario de Organización con la soga al cuello. A su mujer pendiente del bigote de una gamba, pero no pasa nada. La culpa, parece según la sesuda prensa, es de «Zapatitos» al que van a trincar porque se le ha puesto a un señor que escribe apretando los dientes mucho y con cara de no haber ido al baño en una semana. «¡Seguro que se ha llevado comisiones!» gritan desde la carcunda. ¿Tiene pruebas y no las entregan a un juez? ¿Saben si lo ha declarado a Hacienda? Que huele que la empresa de las hijas es una tapadera, sí ¿pero hay algo ilegal en ello? ¿No hay otros hijos de un señor que antes tenía bigotito que también tienen empresas y el señor lleva una vida padre también? Alguno dirá que es poco ético, con razón, pero ¿dónde ha quedado la ética en la política española desde comienzos de siglo? Que aquí nadie dimite con muertos a las espaldas, con cadáveres repartidos al tun tun de un avión en malas condiciones, de malas planificaciones de vías férreas, de policía patriótica, de sobresueldos… Su sanchidad es producto de todo lo anterior.

Lo preocupante en España está donde siempre ha estado, en el dinero. Sí, en el Gobierno afirman que suben todos los salarios de los no trabajadores públicos, que todas las cifras macroeconómicas se disparan por el dopaje financiero, que el capital especulativo se mueve como nunca, pero el problema a medio y largo plazo nadie lo ve. ¿Han escuchado a la oposición alguna crítica en ese sentido? No, están a las tonterías porque carecen de proyecto económico e industrial alternativo. La Inteligencia Artificial va a barrer miles de puestos de trabajo a la vuelta de la esquina ¿do están las alternativa, do la inversión, do la visión a futuro? En ningún lado, porque lo que gusta a la derecha española es el «capitalismo de amiguetes», con derecho a roce mejor como en Quirón, no la economía productiva.

Normal que el «Anotop» gallego esté esperando que le caiga del cielo la presidencia para seguir en la misma senda, salvo que correrá a Washington a poner las posaderas para disfrute del mandamás. Porque los peperos, como los voxeros por mucho que gesticulen, son proestadounidenses lacayunos. Ni batalla cultural, ni leches. No les gusta lo woke pero su alternativa no es la cultura europea, cuando menos recuperar sus esencias, sino todo lo que importan desde el otro lado del Atlántico. La misma mierda del revés. Y como la izquierda ya no existe sino los disfraces del liberalismo, pues estamos jodidos.

Cosas que pasan

Mientras tanto por el mundo está el sheriff cazando malhechores pasándose la ley por los dídimos naranjas. Normal para quien se cree John Wayne, nada que ver con los spaghetti westerns, y es pura estadounidensidad. Por si no lo recuerdan EEUU se construyó sobre la rapiña, la prepotencia y el abuso de aquel que tenía más armas, o la pistola más ligera, o el dinero suficiente para comprar pistoleros y rifles como hizo en su momento Rockefeller matando trabajadores, pequeños propietarios y competidores. Trump lo tiene claro, el resto del mundo igual no. Todos a tragar con la rapiña del petróleo y los minerales venezolanos para salvar un país que consume más de lo que produce. ¿Dirán algo sobre esto los venezolanos expatriados de la dictadura o esperarán a ver si les caen algunas migajas? Lo mismo ocurre con Groenlandia. ¿Veremos a la UE echarle arrestos y poner los misiles o tragarán? Miren cómo Rusia se va a quedar con parte de Ucrania y entenderán de qué va esto.

Parece que el papa León XIV quiere venir de viaje pontificio a España en junio. Después de un pontificado «antieuropeo» de Francisco debería ser una gran noticia, al menos para la «católica» España, o eso dicen. Pues no, parece que a los que van a misa tradicional, a los que pegan con el martillo en el yunque, no les parece bien porque hay mucha corrupción (sic), Sánchez es un bellaco y ¡bla, bla, bla! Se comprueba que para esa parte del catolicismo la Iglesia no es apostólica, no romana, ni católica, es más tampoco es cristiana, sino una mera excusa política para sus cosas de la teocracia capitalista reaccionaria. ¡Preveniros de los falsos profetas! Como dice Mateo 7:15 se disfrazan de oveja pero son lobos rapaces aplíquese también a los políticos que hacen fariseísmo, en la puerta del Sol, o montados a caballo.

El Atleti… y el fútbol

Lo único que no ha cambiado en estos dos meses es el Atleti. Buenos partidos en casa con fuerza, empuje, ganas y escombros de visitante. Unos apedreando al Cholo, otros diciendo que la plantilla es de primer RFEF pero el problema desde hace cuatro años sin resolverse. Que igual hay que mirar al palco, no vaya a ser que esté allí el problema. Eso sí, los insiders aprovechando para hacer el agosto en enero con fichajes inventados o intereses de representantes o bien pagados.

El Maligno sigue llorando por los rincones como la Zarzamora, pero cada día cometen una nueva fechoría. No cambia nada tampoco salvo que quieren echar al entrenador, al «Ghandi de Hacendado» y les van a colar una SAD mientras sonríen como esa cara de bobos que ponen cuando hablan de 15 Champions.

El fútbol viene cambiando desde hace un tiempo y en España se sigue con un fútbol anticuado, que incorpora alguna moda, sí eso de sacar tocándola desde propia meta que es una estupidez mayor, pero a años luz de lo que se estila en las buenas ligas europeas. Se ve en Champions donde los españoles ganan, cuando ganan porque el Bilbao y el Villarreal no lo han hecho, por presupuesto a algunos, no a los buenos. Un asqueroso y en derribo Liverpool ha pintado la cara a los equipos patrios. Al menos la Barbie Chocolate ya no es ministra del Deporte. La nueva, pese a ser rojiblanca, tragará como los anteriores cargos ¿o no?

Fichajes del Atleti a 12 de junio

  El Mundial ya ha comenzado. ¿Se calmarán nuestros insiders o inventarán más fichajes? De momento aguantan el ritmo de las últimas seman...