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martes, 9 de junio de 2026

No se han enterado que Gil y Cerezo ya no mandan

 


Ha tenido toda la publicidad mediática y legal posible; se han dado cifras; se ha contado la nueva distribución de porcentajes; se ha hablado del proyecto de piscinas y centros comerciales; se han publicado los nombres de los nuevos consejeros; pero algunos no se han enterado de quienes son los nuevos dueños. Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo ya no mandan en el Atlético de Madrid. Siguen en sus cargos por una cuestión de sucesión en el trono, pero mandar, lo que se dice mandar, no mandan.

Los rectores de Apollo Global y el judío errante, que son los que tienen la sartén por el mango rojiblanco, no son tan estúpidos para dejar pasar de un día para otro la red de amistades y chanchullos varios que el jefe «Crooked Face» ha venido construyendo. Con el transcurrir de los años, dos o tres seguramente, ya estarán en posición de ocupar por ellos mismos esas posiciones de poder o de visibilidad que se reúnen en la persona del antiguo robaperas prescrito. Eso no empece para que quienes manden y digan sí o no a los céntimos del Atleti sea el conglomerado yanqui-israelita.

Laporta y el Maligno se han creído que por estar en sus cargos todavía, el Atleti estaba siendo dirigido por los mismos soplagaitas —como el personaje de Fernando Esteso— que antes. Esos a los que con cualquier saquito de dinero les valía para bajarse los pantalones, facturar el 3% y vender hasta a Imperioso. Esa purria ya no manda y quienes sí lo hacen no tragan con las tonterías del duopolio. Igual mañana venden por 151 millones a Julián al Arsenal, que no creo, pero no van a dar a estos dos ni las migajas. Si quieren hacer que el Atlético les compita, con los límites federativos y tebásticos conocidos, no les van a dar ni una sola oportunidad de mejorar a su costa.

Laporta pensó que haciendo la campañita mediática de siempre, como la que hicieron a Williams o al marido de Érika, Gil tragaría con 120 millones. Y sí, Gil hubiese tragado hasta la campanilla pero los de Apollo no. El Maligno pensó que llamando a su amigo Cerezo, que todo el mundo sabe que es muy merengón en el fondo de su corazón, estaba todo resuelto. Pero el «hombre del Pétalo’s» ya solo está para acudir a eventos y comidas con copazo de licor de hierbas. Mandar, no manda.

Todo esto es una aviso a navegantes. Sean los Pili y Mili italianos, los agentes que ofrecen packs o los dueños de clubes de fútbol: negocios los que se quieran pero sin beneficiar al sistema que se quiere destruir. No sería de extrañar que los señores de Apollo hayan visto el percal que se cuece en España y hayan pensado que esto no es ni medio normal. ¿Qué es eso del reparto televisivo irregular —pues no vienen de esa lógica empresarial? ¿Qué es eso de potenciar a los que quieres derribar de su pedestal? ¿Qué es eso de conchabar con agentes ser puente de jugadores? ¿Qué es eso de que la prensa decida las acciones que debe tomar la empresa?

El gilcerezismo es historia en el Atleti, a ver si se les mete en la cabeza a los dirigentes y a la prensa mamadora del régimen duopolístico. Desde los Teleñecos de la noche a los pánfilos de la cadena episcopal, pasando por los juntaletras de cualquier diario.

El Maligno no sabe fichar

 


Aún en caliente la oferta rechaza de 150 millones por Julián Álvarez, gracias a la cual el Maligno cumple su palabra, la realidad es que el presidente del Mal no sabe fichar. Fíjense en esta última oferta. ¿Para qué necesita al jugador argentino con todo lo que tiene arriba? No siendo un «nueve tanque», que es algo distinto, ¿dónde colocaría a Álvarez? A la cervatada, especialmente la que vive en chozas y roba el wifi de la iglesia local, le encanta este tipo de cromos. Son muy de coleccionar cromos, sin importarles que estén repetidas las posiciones y luego acaben a hostias en el vestuario.

No hay más realidad que esa, el Maligno no sabe fichar. Tuvo la suerte en su momento de juntar a Kross, Casemiro y Modric y mientras le han durado ha podido ganar trofeos, pero todo lo que ha fichado alrededor de eso no es más que producto con mucho marketing pero poco recorrido futbolístico. Los 160 millones gastados en Hazard son la prueba palpable de compra de cromos y no de futbolistas necesarios. En los últimos años Bellingham es otro caso. Un centrocampista que no quiere jugar en el medio, porque igual tiene que correr mucho y defender, pero que no puede jugar en la delantera porque están otros que sí son delanteros y si entra deja al equipo deslavazado.

El centro del campo Camvinga, Tchouameni y Valverde no ha salido bien. Dos porque están peleados con la pelota aunque corren mucho y otro porque se esconde en la mitad de los partidos y espera a ver si mete un gol y puede hacer un poco de tribunerismo. Y como la recua madridista es muy tribunera, pues ahí le tienen, encumbrado por una prensa que le sitúa al nivel de Maradona, por lo menos. Y qué decir del «perseguido». Se casca todos los años tres o cuatro meses de rasquing boling, mete seis goles jugando al balonazo y ya pide el balón de oro. Y la prensa aplaudiendo como focas. Por no hablar del gafe.

Todo el mundo, al menos el que sabe algo de fútbol, es consciente de que la debilidad del Mal está en el centro del campo. No necesitan más defensas fuertes o rápidos total, los árbitros les permiten lo que sea sino centrocampistas. Güler no es centrocampista, ni Ceballos este no es ni futbolista, ni el boca torcida, ni Pitarch tiene capacidad aunque sepa que el balón es redondo. Sin centrocampistas no ganas nada en el fútbol de forma continua. Y el señor mayor quiere fichar cromos y más cromos para la delantera cuando ya tiene seiscientos allí. ¡Que siga así! No hay que desanimarle. El candidato Riquelme, si hubiese sido listo, tendría que haber salido diciendo voy a fichar a «tal y tal y tal» todos centrocampistas. Añadiendo, algo que el Maligno es incapaz de hacer.

Javier Tebas está muy contento del regreso de Mou porque es divertido e igual alguien compra la liga española en el extranjero. Siempre el duopolio. El portugués, al menos, sabe que necesita centrocampistas, pero también sabe que su malignidad fichará lo que quiera y algún medio de saldo porque los que realmente querría fichar, Vitinha, Neves y Enzo, no se los van a vender. De ahí la oferta por Julián. Jugada doble. Queda bien con los socios, que han pasado del velcro a la teletienda y sus zapatillas sin cordones en verano se pasan a los mocasines, y le toca las narices a Laporta. El problema es que el Atleti ha respondido con ironía a lo que era una treta. ¡Ahora vas y lo cascas!

Lo mejor es desearle que siga así, en su línea, que en el Mundial vaya con una selección en cada eliminatoria que no sea España es lo que hacen los socios y periodistas lametraserillos, sí esos que deben ser del Atleti y busque la forma de pagar la chapuza del estadio. Ni el romano pontífice es capaz de arreglar eso porque es conocido que la lata de la Castellana es la residencia preferida del Diablo. Señor Maligno, siga usted muchos años en la senda que ha tenido estos. Cuando despierten, los ya no socios, verán que no estaba allí el dinosaurio sino un empresario o grupo de fondos de inversión que controlan su club. ¡Bah! Les da igual siempre que tengan muchos cromos con los que fardar y creerse ganadores de la vida, especialmente los de fuera.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Culpa de Althusser y el Atleti

 


André Bretón no hubiese podido imaginar tan excelsa muestra de surrealismo como la performance de ayer del Maligno. Un discurso donde mezclaba el ser y la nada con santo Tomás para, supuestamente, defender al Mal de los ataques y campañas orquestadas a fin de acabar con él. Dos años sin ganar ni a las tabas, jugadores a hostias en el vestuario, el gafe del siglo, pasar calor por el techo y demás derrotas empresariales son imaginaciones, peccata minuta, y hablar de ello es una conspiración mundial. Conspiración, por cierto, en la que están el sanchismo. Enrique Riquelme —empresario energético y, por tanto, triunfador en donde su malignidad fracasó— y hasta el Vaticano. Como sus seguidores suelen utilizar zapatillas con velcro, los más avispados, o esas que no tienen cordones que se anuncian en la teletienda, han creido ver en la conferencia de prensa la cena de Emaús y han salido en tromba a glorificar a su salvador. Paradójicamente, además de velcros, son como los sanchistas y los ayusistas —ambos grupos entregados al Maligno pues fue el segundo en acudir a Moncloa, tras Soros, al ascender a presidente del gobierno su sanchidad y la otra no para de hacerle favores empresariales bien recompensados con su influencia en los medios—, gentes, en fin, que si en su cerebro se encontrasen dos neuronas se sorprenderían de tamaña coincidencia. Tienen lo justo para pasar por la vida sin necesidad de pensar analizar y hacerse la comida. Gentes que ingieren potitos ideológicos porque van con lo justo. Los tres, por cierto, se quejan de estar siendo perseguidos, todos les odian y les impiden hacer lo que quieren. ¿No ven un patrón común de hybris en ellos?

El Maligno dijo muchas estupideces y se acogió a Negreira por undécima ocasión —fíjense en esos seres que no piensan que están siempre con ello en la boca. Un caso judicializado y que ya se verá si hay condena o no —¿recuerdan a Juan Guerra? Salió absuelto de todos los cargos pero bien que se utilizó su nombre para tapar otras cosas. Sin más argumentos que el negreirazo, se dedicó a señalar a la prensa, la cual, dijo, está llena de seguidores rojiblancos —para asombro de propios y extraños, propios los del Atleti, no los velcros—, a Louis Althusser y al Atlético de Madrid. Cualquiera con tres neuronas sabe que la prensa, salvo en Cataluña y, tal vez, en País Vasco, es madridista. En provincias intentan aparentar ser del Manchego o del Hércules, pero se les ve la patita blanca en cuanto asoma por debajo de la puerta. Por uno del Atleti hay tres del Barça y siete mil del Mal. Gagaísmo inilustrado el suyo.

Ahora bien ¿por qué ese intento de silenciar a la prensa aun más? Desde luego por la cuestión deportiva y su fracaso tremendo en fichajes. Sin embargo, hay otras cuestiones que no son menos baladís. Recientemente ha salido una encuesta donde al Mal le odian casi un 40% de los españoles. De ahí que ayer se dedicase a hablar del más grande de todos los tiempos, el más universal, pues la realidad es que la mayoría de velcros, como se ve en redes sociales, son de lugares donde se duda que haya agua corriente en las casas, si es que no viven en cabañas o chabolas; donde no hay cultura, ni educación cívica y son explotados hasta 14 horas los siete días de la semana para poder pagarse un móvil, piratear la conexión del fútbol y sentirse ganador por un momento escondiendo su miserable vida. En España, al contrario, cada vez más niños y niñas pasan del Mal y se hacen de otros equipos. Antes era complicado ver en cualquier pueblo chavales con camisetas que no fuesen del Mal; hoy en día se ven del Barça, del Atleti, del Betis, del Valencia o de cualquier otro equipo, lo que supone una grave pérdida en el mercado. Medios locales o de equipo van surgiendo aquí y allá, con sus buenas audiencias, mientras que los medios de «todas las aficiones» quedan para ver la F1 o los problemas sexuales —¿se han fijado que en los medios deportivos hay cada vez menos deporte y más salseo o estupideces?— y las tonterías del duopolio.

Sociológicamente el Mal ya no puede decir que es el «equipo de los españoles». Y eso le jode bastante a su malignidad. No es que quiera controlar a los medios, ya lo hace hasta con uno propio, es que quiere que mientan más, manteniendo el duopolio, y mejor. El modelo a seguir, como dijo, es el MalTV. No pueden perderse niños como futuros leles que gastarán una fortuna, no pensarán e irán por la vida diciendo 15 o seis, depende como pongan los dedos. El mejor modelo es el balón de playa.

A estas alturas se preguntarán «y lo del Althusser ¿por qué?». Si recuerdan, en otra de esas frases que soltó a trompicones, se quejó de los ideólogos del 68. Althusser no es en sí un ideólogo del 68, de hecho aquello le pareció bastante chusco, pero sí que fue el padre intelectual de los maoístas y demás chavalería burguesa que se lanzó a las calles. El Negreira del 68 que provocó, en la oscuridad, todo aquello junto a los sesentayochistas. Althusser, en la cabeza del Maligno y sabiendo que era del Atleti, es el ideólogo de @ruidobernabeu y demás seres infectados que le impiden hacer conciertos y demás eventos ruidosos —solo ver el Metropolitano lleno de evangélicos le debe haber provocado tener que aumentar la dosis de las pastillas y haber amenazado a la Conferencia Episcopal para que el Papa vaya a su lata (los medios del Maligno, por cierto, son de los más críticos con León XIV)—, lo cual está haciéndole perder dinero a mansalva y poniéndole en problemas financieros con diversos fondos de inversión a los que ha engañado. Las vacas negras de Althusser (y Hegel) son culpables de su ruina. Miren como rápidamente ha sacado un comunicado señalando que el Mal no tiene culpa en los ruidos, aunque esconde que no podrá haber conciertos si sigue habiéndolos o si los hay será el coste para el promotor. ¿Conocen algún promotor de conciertos y eventos, con lo gualtrapas que son, que vaya a perder dinero insonorizando el estadio para un par de conciertos?

También es culpable Althusser de haberle quitado de la cabeza su idea original de demoler el Bernabéu y construir un nuevo estadio en Valdebebas —pese a los problemas para pilotar aquellos terrenos infectos—, teniendo todo a punto y con un pelotazo de miles de millones de euros. Algunos socios, que deben ser rojos althusserianos, se pusieron en una especie de lucha de clases para que eso no sucediese y el estadio permaneciese en su actual ubicación. En venganza ahora solo se pueden presentar a las elecciones millonarios con veinte años de carnet. O sea, él y pocos más… hasta ahora. Si ustedes piensan que los millonarios no se pisan la manguera, está muy equivocados. Las fracciones de clase existen y por ahí se le ha colado un posible candidato, o dos, al Maligno. Dicen que es sanchista, ergo althusseriano, de ahí que vomitase, en una demostración de espíritu democrático, que a él tendrían que sacarle de la presidencia a tiros. Como el PSOE cae mal, se inventa que está detrás de la operación y como sus seguidores van con lo justo salen a decir tonterías. Pero si dicen que el promotor es Crooked Face.

Y ahí es donde interviene el Atlético de Madrid. Si hay un equipo al que odia más que al Barça, es al Atleti. Los catalanes son socios, si quieren el tonto útil para mantener el duopolio, pero que los rojiblancos se permitan estar ahí todos los años, incluso quitándole algún título, lo lleva a maltraer. Debe ser que de niño le pegó o le rompió algo —las gafas o alguna parte posterior del cuerpo— un chaval del Atleti porque no se explica esa inquina. Con los catalanes siempre se ha llevado bien desde la Operación Roca, gracias a la cual comenzó a facturar muchísimo más su empresa en Cataluña, previo paso por el 3%. Gracias a los catalanes conoció a los March, los cuales le metieron pasta para comprar otras empresas que funcionaban mejor y tenían más volumen, y que le permitió amasar fortuna y poder. Porque desde la hostia política que le metieron los españoles con Roca, su verdadera ambición es ser el más poderoso, poner a la clase política a sus pies. Su engreimiento es tal que, tras tener al PP en su mano para lo que haga falta, se dedica a realizar campañas desde su medio o los que financia contra aquellos gobiernos que no le permiten un negocio asegurado. ¿Qué es asegurado? Hospitales, cuyo coste de construcción son 300 millones, cedidos en alquiler con los gastos pagados y que acaban costando a los contribuyentes más de mil millones. Eso hizo con Esperanza Aguirre, lo intentó con Dolores Cospedal —que está protegida en los casos de corrupción del PP por algo—, le salió regular con Ciudadanos y Cristina Cifuentes —por eso acabó como acabó— y que consiguió sacarle los cuartos a Zapatero.

Como algún negocio no le salga bien, se lanza contra quien se lo impide o se lo quita. Y ¿quién le está quitando negocio en Madrid? Miguel Ángel Gil. De ahí ese «¿por qué no se meten con el Atleti?». En el feudo rojiblanco han sabido construir un buen entramado de ocio alrededor del Metropolitano. No solo le quita los conciertos de estadio sino que le plagia su idea de lo que quería que fuese Valdebebas pero que la mala situación financiera, por sus errores, no le ha permitido. A cambio ha recibido de Ayuso y Almeida unas recalificaciones y la construcción de pseudocirtuito de F1 que van a pagar todos los madrileños… por gilipollas. Como pagan los costes del Zendal o se comen atascos imposibles en la carretera de Extremadura para que su señor y amo haga negocio. Gil le ha quitado la idea —igual también en venganza por chafarle lo de Alcorcón, donde iba a dar un pelotazo personal— y se ha hecho millonario tras el robo del club —la única verdad que dijo en toda la tarde. Ahora MAG pinta más en el fútbol europeo que él, entre otras cosas porque le da igual que le roben a su equipo, ni tiene que utilizar sus empresas alemanas e italianas para presionar a UEFA. Gil no mendiga favores, hace caja.

Tras todo lo anterior espero que las personas de normal para arriba entiendan lo que ha querido el Maligno. Cortina de humo sobre sus miserias deportivas y económicas y cierre de filas para los monchitos de los medios de comunicación. Si hay que mentir en favor del Mal se miente… mejor. Si todo hubiese sido correcto y no hubiese hecho el ridículo más grande ¿por qué va a dar una entrevista con su mayor portador de rodilleras? Fracaso deportivo, fracaso con los fichajes, fracaso económico, pero Negreira y que los medios del nacionalmadridismo —que por algo existe esa expresión como sus aparatos ideológicos (aquí sale otra vez Althusser)— se postren más y mejor. No hay nada más. Es todo mentira, salvo que se creyó lo del ser superior y resulta que es tan mierdecilla como cualquiera.

jueves, 16 de abril de 2026

310 millones en fichajes para un doble nadaplete

 


Con la eliminación de Champions, el Mal se queda sin posibilidades de conseguir un título esta temporada. Al igual que sucedió la temporada pasada donde no fueron capaces de asomarse a la Cibeles para celebrar algún título. Ni la Supercopa de España, esa que está amañada para que siempre jueguen los equipos del duopolio. Sí ganaron dos «arrastrados del año anterior» como la Supercopa de Europa y la copa FIFA de clubes, la antigua intercontinental, pero como las contaban para el septete, el octete o el roncerete no se sabe si valen para una temporada o la otra. El caso es que en todo 2025 y en 2026 no van a ganar nada.

Igual decir lo de nada es aventurado conociendo al FC Barcelona. Capaces son de empezar con el nuñista «¡Ay, ay, ay!», quejándose de los árbitros y conspiraciones judeomasónicas y dejarse atrapar en liga. No pondría nada más cachondo a Javier Tebas, ni una bandera rojinegra portada por una dama con camisa azul mahón. Pero tal y como está el Mal, también hablando de conspiraciones judeomasónicas, de robos y de cualquier cosa que se le ocurra a la prensa nacionalmadridista, no es para hacerse muchas ilusiones. Ahora empezarán a purgar jugadores, a especular con la llegada de cualquier fichaje, el nuevo entrenador —por suerte no suena Michel—, o los superconciertos de verano que acabarán con la deuda… ¡Ah, no! Que lo de los conciertos no ha colado y han tenido que recurrir al PP, el de Ayuso —algo que se dice poco en la prensa, con lo quisquillosos que están por una servilleta mal doblada de algún cargo sanchista, aunque da igual porque el sanchismo también está callado— para una recalificación nueva y hacer caja de alguna forma.

Porque esa es otra. Además de no ganar un solo título, tienen una deuda cercana a los dos mil millones de euros a la que, de momento no van a poder hacer frente, y con muchísimos derechos económicos pignorados en beneficio de fondos de inversión. Lo que quiere decir que de ingresar digamos 100 millones, el Mal igual solo ve 30, el resto va a otros y un poco a la deuda. Será el club, de momento porque ya el Maligno ha convencido a los socios para transformarlo en SAD, que más ingrese, pero de esos millones ¿cuántos ven? Esto a los socios no se lo cuentan, pero van a fichar mucho y los Teleñecos han dicho que van a ganar todo el año que viene y hasta el balón de oro.

Y no es que no se hayan dejado dinero. No. En las dos últimas temporadas han tenido un gasto en fichajes de 310 millones de euros, con unas ventas de 18. Dicho en plata, 4.427.596,66 onzas. Esto no se lo cuentan en la prensa «independiente» deportiva. En realidad, no les vaya a estallar la cabeza, 298 millones de euros en gastos de fichajes. Por ejemplo, el FC Barcelona ha gastado 88 —con inscripciones cautelares incluídas y sin llegar al 1x1—, pero ha ingresado 98. +10 para las cosas de Juan Lapuerta. Incluso el Atlético de Madrid que ha gastado 417,95, pero ha ingresado 260,98, a gastado menos: 156,97.

Trescientos millones para nada. Trescientos millones para que sus aficionados clamen que el equipo está mal configurado. Trescientos millones para no ver buen fútbol y tener que recurrir a RMTV y sus vídeos bulos. Trescientos millones para ver cómo el enemigo acérrimo, el Atleti no piensen en otro, que los de Barcelona son adversarios y hacen comandita para la competición nacional, llega a semifinales de Champions y una final de la Copa del Rey. Trescientos millones para que tengan que pintar el césped por «nosequé» del hipogeo. Trescientos millones para no mover el techo, no vaya a ser que cueste mucho la luz. Trescientos millones para tener al gafe supersónico. Trescientos millones para que el Maligno se ría en su cara todos los días.



miércoles, 11 de febrero de 2026

El Maligno gana el Superñordo de oro

 


Lo ha conseguido. ¡Por fin ha ganado el superñordo de oro! Los amanuenses, lametraserillos y demás Teleñecos de la noche les dirán que ha logrado doblegar el brazo de la UEFA, pero es todo mentira. La megalomanía del Maligno ha cosechado un nuevo fracaso y la superliga está muerta y enterrada, mientras el Satanás del fútbol agacha la cabeza y acepta lo que era evidente.

Ha sacado un comunicado el Mal de 121 palabras, de 719 caracteres afirmando que se ha llegado a un acuerdo «por el bien del fútbol europeo de clubes». Mentira. No se crean nada. Ni ha negociado con Ceferin, ni con Al Khelaifi, ni con nadie. Estaba solo en su fantasía megalomaniaca y se ha tenido que bajar del burro. Luego añaden que «este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo». Pero ¿qué disputa? Entiendo que la mayoría solo cree a los lametraserillos del Maligno, que habían vendido que iba a conseguir más de 4.000 millones de euros porque «los tribunales le habían dado la razón».

Lo he contado en infinidad de ocasiones. Era obvio que los Tribunales Europeos iban a decir que podía montar no una sino ocho mil superligas. Eso a la UEFA le daba igual. Aparecía un competidor pero ya está —como aquella liga profesional de baloncesto que surgió en España hace años y duró más que la Superliga—. Lo que no podía hacer el Mal era estar en misa y repicando. O lo que es lo mismo, montar su liga propia y querer competir en las ligas UEFA. Vamos que quedarían fuera de la La Liga como bien explicó Javier Tebas. La supuesta demanda por no dejarles activar la Superliga se basa en hechos inexistentes. ¿En qué momento y qué documentos prueban que eso sucedió? Nunca. Pero las meretrices del Mal se lo ocultaron a usted.

La gran mayoría de aficionados del Mal son de utilizar zapatillas con velcro, por lo que estas cosas ni las entenderán. Como tampoco llegan a comprender que su equipo, si no fuera por las «palancas» de ciertos fondos de inversión, estaría en quiebra por culpa del estadio. Les habría salido casi más barato construir uno nuevo, desde cero. Como tampoco llegan a comprender que a Xabi Alonso le echan porque no aceptaba que le hiciesen las alineaciones. Ni comprenderán que tampoco hay acuerdo alguno, no es más que la incorporación del Mal a las organizaciones futbolísticas que ya operaban. Vamos, que pasa por el aro.

Tampoco le ha ido mal con la disputa porque los atracos debidos a los arbitrajes han permanecido. Otra cosa es que el equipo no de para más porque el director técnico, el Maligno, no sabe de fútbol. Sabe de camisetas. De «palancas». De mafias diversas con ministros y presidentes. Pero de fútbol no. Lo mismo pasa con el fútbol femenino. Llegaban para cambiarlo y llevan comiéndose ñordos años. Su máximo trofeo, haber ganado una vez al FC Barcelona, contando con la ayuda «parguista» del CTA.

Un nuevo fracaso que sumar a una trayectoria que acabará con el Mal en manos de ricos y poderosos y fuera del control de los socios. ¿Se ha vuelto a hablar de vender acciones a 10.000 euros? ¿Van a poder dar conciertos? ¡Ojo, que si no hay actividades una de las palancas se retira y aumenta la deuda! ¿Tampoco se lo han contado? Lean algo más que Marca y As, ilusos.

No pasa nada. Mañana se lanza una campaña de acoso y derribo al Cholo Simeone y al negreirato y como tontos vuelven a tragar con todo. ¡Felicidades por ese ñordo de oro que podrán poner al lado del balón de playa!

Fichajes del Atleti a 12 de junio

  El Mundial ya ha comenzado. ¿Se calmarán nuestros insiders o inventarán más fichajes? De momento aguantan el ritmo de las últimas seman...