Ya
ha cerrado el mercado de fichajes. ¡Al fin nos libramos de esta
tortura! Porque es una tortura mental, cuando menos, ya que excita de
tal modo a la afición que cualquier idea, por absurda que sea, se
toma como verdad revelada y provoca debates locos en redes sociales.
Se
ha pasado en este tiempo de la alegría por desprenderse de cuatro
jugadores al malestar por no haber fichado lo que cada uno, en su
fuero interno, había decidido que se tenía que fichar. Con la ayuda
de los supuestos influencers —que
como todo el mundo sabe se inventan diez mil nombres para ver si
aciertan uno—, cada
aficionado rojiblanco se ha construido un plan de fichajes. Eso sí,
sin contar con el dinero que cueste, porque parece que sobra y no
recuerdan que en «Casa Gilmar» nunca son las que entran por las que
salen, siempre entran menos. Más allá de esta observación,
importante creo, el caso es que, como siempre, se ponen a fichar como
si esto fuera un videojuego.
Las palabras de Mateu
Cierto
es que Mateu Alemany dijo que se ficharían jugadores diferenciales o
que aportasen un salto de calidad. Algo completamente subjetivo por
la peculiaridad de quien se sienta en el banquillo, capaz de
generarte un central o destruirte un delantero sin saber bien por qué
y por las evidentes necesidades del equipo en la parcela deportiva.
De forma simplista, a priori, parece que Lookman mejora a Raspadori.
Aunque ya han advertido numerosos aficionados que va a ser un nuevo
Musampa y que lleva una temporada horrible. Vuelvo a constatar que
todos esos grandes expertos en «fútbol internacional» que hay en
la parroquia, no la del Padre Zorzales sino la rojiblanca, no han
visto la última Copa de África. Peor para ellos porque se han
perdido a un Lookman espectacular —Nigeria
no llegó a la final porque debía llegar el equipo del enfermo—.
Ahora
pasemos a las otras carencias. El centro del campo, evidente por la
salida de Gallagher, necesitaba de un jugador o dos. Un pivote, como
agua de mayo, y uno que sepa que esto del fútbol, como decía el
enorme Bilardo, es pasársela al compañero con el cual se comió y
se compartió mate. Aquí es donde todos están tirándose de los
pelos y acusando al mallorquín de haberla cagado. Por lo que se sabe
se intentó con João
Gómes y con Ederson, jugadores a los que no han dejado salir sus
equipos pese a haber ofrecido precios de mercado —el
Atleti no está para hacer el tolili como el Liverpool que sobrepaga
los fichajes como el francés ese por el que han pagado 30 kilos de
más—. Por Ederson la
última oferta fue de 50 millones, el no fue la respuesta. Luego
alguno dice por ahí que hay que pagar como los ingleses y ya está.
En eso, fíjense, no tiene la culpa ni Gil Marín sino Tebas, que
tiene una liga de mierda y con controles económicos que sí, impiden
que desaparezcan los equipos, pero dejan a los responsables sin
margen de maniobra.
No les has visto jugar pero son malos
Han
llegado Vargas y Mendoza —ni
olerlos los «fichajeros»—
jugadores que, por lo que dicen los que realmente los han visto,
saben de qué va esto del fútbol. ¿Son diferenciales? En principio,
no. ¿Mejoran lo que había? Sí. Sin saber qué hay en la cabeza del
Cholo, desde luego van a mejorar el centro del campo, aunque solo sea
por tener competencia y piernas frescas. Dicen que no son jugadores
de rendimiento inmediato y que no sirven para ganar la Champions.
Cierto pero la exigencia de los dueños no es ganar la Champions. Eso
son cosas de la enfermedad del «ciervo» que hay dentro de la
afición. Un trastorno obsesivo compulsivo con ciertos títulos que,
de manera objetiva, son inalcanzables por presupuesto o «mafiosidad
uefera». A ver, ¿recordáis la última eliminación y las numerosas
trampas recibidas este año?
Lo
que sí es evidente que son fichajes para competir en liga y copa.
Competir en liga supone quedar terceros con solvencia, sin
preocupaciones y llegar al último tercio metiendo el miedo en el
cuerpo al duopolio. Es más, con la plantilla existente llena de
internacionales ¿no da para ganar al Levante, al Rayo, etc.? Igual
es que hay que exigir más y dejarse de sueños imposibles. En Copa
sucede tres cuartos de lo mismo ¿no hay plantilla para competirla?
¿Necesita el Atleti ser poco menos que el PSG para llegar a
semifinales? ¿No habíamos llegado a la conclusión de que es
problema de «contundensia» porque se tira mucho hacia la portería,
que no a puerta, y no se cierta? ¿No habrá que esperar a ver cómo
juegan los nuevos en vez de ponerse en el muro de las lamentaciones
de X? No son los esperados, pero es que si no te quieren vender a los
otros… Y en la cantera parece que no le cuadra ninguno a Simeone.
¿Que ha venido a cargarse a quién?
Y
luego está la estupidez de que Alemany ha venido a cargarse al
Cholo. Que le ha estado echando pulsos. Que si esto o que si lo otro.
Una cosa completamente inventada por gente aburrida, la cual suelta
la bola en la ladera de X y se hace enorme hasta provocar una
avalancha que inunda hasta los espacios rojiblancos. ¿Quién tiene
información de primera mano de ello? La misión de un director
deportivo no solo es fichar y preocuparse por la primera y segunda
plantilla, también es decirle al entrenador que sí y que no. Si se
fijan bien no hay ningún entrenador en el mundo que no pida más
fichajes y mejores. Ninguno. Nunca les basta. A eso hay que ponerle
freno de alguna manera y es función del director deportivo. Al Cholo
le echarán sus resultados y no una supuesta desconfianza de Apollo o
¡vaya usted a saber qué!
Como
se queja siempre Ennio, igual es que Alemany sí tiene un plan
deportivo —otra cosa es
que disponga del dinero suficiente—
a medio y largo plazo al que se debe ajustar el entrenador. Con los
jugadores existentes a día de hoy, el Atleti tiene plantilla
suficiente para lograr los objetivos marcados por la dirección. Que
puede que no sean los deseados por la afición, pero los dueños
mandan, «por usurpación» sí, pero mandan. Ahora lo que tiene que
hacer el equipo es jugar al fútbol y pasársela entre compañeros.
Esto es fútbol
Una
última cosa. Me voy a enfrentar a los sabios. Dicen que el estado
físico de la plantilla es malo. Cierto. Lo que no parecen recordar
es que el Atleti no hizo prácticamente pretemporada. Como le ha
sucedido a todos los que jugaron el mundialito y están sufriendo
este año. Miren al City, al PSG, al Chelsea campeón, al Mal —que
se sostiene por ese jugador llamado «(p)»—
y a gran parte de los europeos que jugaron. Ninguno está con piernas
y arrastran lesionados por esa carencia del principio de temporada.
Luego está lo meramente futbolístico de saber pasar el balón, de
rematar hacia portería y cosas de esas que se entrenan todos los
días.
En
resumen ¿me ha gustado el período de fichajes? Tanto como cuando se
fichó a Arteche y la afición protestó. Que dentro del Atleti los
hay con muy buen ojo para los futbolistas. Hacen estrella a
cualquiera que sea un poco tribunero y haga dos cositas y hunden a
jugadores que se dejan todo. Ahora toca apoyar al equipo y exigir
fútbol. Porque esto es sencillo, que entre la bolita y para ello hay
diversos caminos. Pero hay que saber cuál es el mejor con los
jugadores que se tienen.