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viernes, 31 de julio de 2026

Quedarse o no con canteranos en la plantilla del Atleti, he ahí el dilema

 


Visto lo visto, esto es, que los dineros ya se han gastado en los tres fichajes hechos —aunque uno no sabemos si llegará o no a Madrid algún día— y que ha comenzado el «antes de entrar dejen salir», hay que echar un vistazo a la cantera. Hoy mismo se verá a muchos canteranos en el partido contra el Manchester United, lo que provocará ilusiones o decepciones. ¿Hay que quedarse a algunos jugadores directamente en plantilla o hay que acudir al mercado con las sobras? Ir al mercado con las sobras ya se sabe lo que es, llega lo que llega, aunque a veces suene la flauta. De ahí que durante muchos años la afición rojiblanca se haya cuestionado si habría que haber dado más espacio a la cantera.

Están los que niegan al Cholo cualquier capacidad de trabajar con jugadores jóvenes. Otros dicen que si los ve buenos los acaba poniendo. Entre ambas posturas igual hay que buscar la cuadratura del círculo. Cuando han venido mal dadas el FC Barcelona ha utilizado a la cantera. ¡Ojo! Cuando han venido mal dadas económicamente. En el Mal es una máquina de sacar dinero para la megalomanía del Maligno. En el resto de equipos depende mucho del entrenador que haya en ese momento en el banquillo y/o algunos aceptan hacer la de la necesidad virtud. Todos los entrenadores, si pudieran, no sacarían canteranos porque son amarrateguis y van a lo que puede funcionar sin mucho esfuerzo.

Si solo se miran los equipos Champions habituales, se comprueba que la cantera se utiliza poco y como relleno, salvo alguna aparición estelar. El Atleti está entre esos equipos Champions habituales pero no tiene la capacidad financiera de ellos. Entonces, ¿qué hacer? Mirando un poco al pasado, en el Atleti se ha apostado por la cantera, salvo irrupciones como la de Fernando Torres, para cuadrar plantillas. El cuarto central era de la cantera. El tercer pivote o algún que otro lateral salían de ahí porque el dinero se destinaba a los goles y la organización. Así salieron muchos canteranos como Tomás, Solozabal, Toni, Aguilera, Koke, por hablar de los más cercanos. Igual hoy no puedes tener ocho canteranos, como en los años 1980s, pero algunos sí ¿no?

¿Son buenos y están para jugar en primera los chavales de Torres? Sancris es quien mejor nos lo podría decir, pero un lateral suplente, el cuatro central y otros que suban y bajen, es seguro que se pueden sacar de la cantera. El caso de Arnau Ortiz es el más peliagudo porque no podría subir y bajar. Aquí el Cholo y Alemany tienen que decidir quedárselo o perder un jugador en esa posición y que el club haga caja con él. No obstante, hay más chavales que podrían dar el salto porque ya han demostrado que no son peores que otros. Y más compromiso igual tienen.

Cierto es que muchos canteranos han salido y no es que hayan tenido carreras excelsas. Igual, y esto es una intuición que puede ser compartida, es porque están hechos para jugar en cierto tipo de equipos. Me explico. Le ha pasado a canteranos del Barça también, que en el primer equipo aparentaban mucho y luego, por el cagancho del entrenador, se han cedido o vendido con ventajas y no han llegado a mucho más. La intuición me dice que este tipo de jugadores, que se han formado en «ganar, ganar y ganar», dentro de un ambiente de máxima competitividad, al salir a otros equipos pueden topar con entrenadores que tienen otra mentalidad, con clubes donde la exigencia es diferente y/o les puede afectar mentalmente no haberse hecho un hueco en el primer equipo. Este tipo de jugadores rinden, cuando hay calidad y ganas, mucho mejor en el primer equipo que en uno donde se hayan ido cedidos porque siguen en el mismo ambiente de exigencia que han tenido desde pequeños. Los hay que no tienen la calidad suficiente, también, pero para un lateral, un central con pocos minutos o partidos de Copa, un centrocampista o un extremo reserva, igual hay que utilizar este tipo de jugadores, si los hay, y reservar el dinero para los goles y la construcción.

Cualquier aficionado del Atleti no entiende que no haya ningún canterano que sirva para el primer equipo en esos roles subsidiarios. ¿Hay que traer al Raspadori de turno teniendo a Arnau? El Atleti tiene el dinero que tiene e igual, en vez de gastarse una millonada en un cuarto central debería tirar del cantera. Porque, estoy convencido que los chicos, dentro de su ambiente de exigencia habitual, serán más rentables futbolísticamente que cualquier piernas. También es cierto que el canterano no genera comisiones, pero ese tiempo ya pasó ¿no? ¿Piensan ustedes que Casadó jugará mejor en otro equipo que en el Barça? ¿No habría que abrir la posibilidad a Boñar? Si no vas a fichar jugadores diferenciales, ni jóvenes con proyección de otros equipos —lo que hizo el Atleti con Arteche, por recordar alguno—, mejor utilizar la cantera. Y esto lo deben tener clavado en su agenda, el Cholo y Alemany.

Igual hay que explicarle «cositas» al Cholo


¡Ya sé! ¡Ya sé! Que es Diego «Padre» Simeone. Que si esto o que si lo otro. Pero en algún momento habrá que decirle algunas «cositas» al Cholo. Porque con la tontería, nada banal, de la mejor época del Atleti —algo que está por ver habiendo existido la «delantera de seda», la «delantera de cristal» o el «Atleti de los melenudos»— al final se escapa por la gatera y parece que hay que entregarle las llaves del club.

Ya van para tres años, con fichajes interesantes de por medio, que el Aleti da «puto asco» cuando juega de visitante. Algo que no sucede, siempre, cuando es local. No se puede achacar a la presencia o no de la afición —en muchas ocasiones, fuera, se «ha jugado de local»—, entre otras cosas porque la mayoría de los que acuden al Metropolitano acuden a ver fútbol, no a estar gritando todo el partido. Vamos, lo que ha sucedido siempre y que no les cuenten milongas del Calderón. ¿Acomodación? ¿Pasotismo? ¿Les da el «cagancho» por orden del entrenador? Las prioridades de la ejecutiva son las que son, entrar en Champions, pero eso no empece para jugar tan mal, si es que se le puede llamar jugar. Lo primero que tiene que hacer es arreglar eso… con las herramientas que le entreguen.

El otro día, comentándolo, por el supuesto fichaje del Cuti Romero —Dios nos libre, en Atleti Stream decía Ángel Cuesta que era una petición porque, al estar en su última temporada, quería tocar pelo en la Champions. Luego pensaba para mis adentros, pues como sea para hacer el cambio del «principito» Sosa en la infausta, estamos jodidos. Lo mismo le he escuchado a Rubén Uría, no relacionado con el pomelo argentino. Aquí es donde hay decirle alguna de esas «cositas». Puede tener el sueño que quiera —desde la llegada de Milei se ha desatado una fiebre de sueños en los argentinos ¿no?— pero el Atleti se construye de otra forma. A medio y largo plazo. Por lo que, si no va a estar, lo suyo es fichar jugadores válidos para cualquier entrenador. Se llame Unai o se llame Michael.

Desde hace tiempo el Atleti viene hipotecándose con jugadores muy del gusto del entrenador y poco del club. Jugadores que le entran, por lo que sea, al Cholo por el ojo pero son un suplicio para cualquier aficionado. Luego no hay forma de quitárselos de encima porque se puede engañar a alguno una vez, pero no a todos continuamente. Entonces ¿qué debe hacer Mateu Alemany, como responsable actual de esa parcela? Fichar en favor de la institución. Mendoza y Vargas son ese tipo de fichajes que pueden salir bien, o mal, pero son favorables a la SAD. Incluso Hjulmand o Kang In Lee. Seguramente, si sale Sørloth, Alemany tiene en su agenda un par de buenos candidatos del mismo perfil y al Cholo le han de gustar porque se deben fichar perfiles no determinados jugadores. Tal y como está el mercado, donde se pagan salvajadas por cualquier medianía o jugador con más nombre que estadísticas, tener una visión a medio y largo plazo es fundamental. Eso lo aporta el director deportivo, no el entrenador.

Al entrenador, más si va a permanecer en el cargo algún tiempo, se le puede conceder algún capricho, pero no al cualquier precio y en cualquier condición. ¿Ustedes piensan que Luis Enrique se ve todos los partidos de todos los jugadores para fichar? No. Pide perfiles, le enseñan varios jugadores factibles y elige prioridades. Salvo jugones contrastados, la tendencia en los otrora equipos-Estado van por ahí, excepto en el Estado-equipo que sigue jugando con otras reglas. No puede el Atleti, teniendo una pareja consolidada como Pubill-Hancko, y un buen suplente como Le Normand, gastarse cincuenta millones en un capricho del entrenador que, además, se pasa más tiempo en la enfermería que en el campo. Por poner un ejemplo: ¿se cree que Jorge Salinas va a ser estrella y puede curtirse a la sombra de los titulares? ¡Fíchese! Que el perfil es alguien más veterano, con experiencia en selecciones ¿por qué no Waldemar Anton que tiene 30 años recién cumplidos y saldría por unos 25-30 kilos? Me vale cualquier otro nombre y cualquier otro ejemplo de posición.

Sabiendo, además, que posiblemente sea la última temporada del Cholo, hay que insistir en la visión, supuesta porque no ha hablado nunca, de Alemany con fichajes a medio y largo plazo que en las necesidades del entrenador. Que suelen ser necesidades del mismo tipo y perfil, curiosamente. El Atleti, lo han dicho el usurpador y Apollo, se debe construir paso a paso hasta situarse en la elite real del fútbol. Cuando tenga 800 o mil millones de ingresos será otra cosa. Ahora las exigencias son entrar en Champions todos los años y rascar algún título si se pone a tiro. La exigencia para los jugadores y el entrenador del Atleti son salir a competir, hasta donde den las fuerzas o dejen, en todas las competiciones que dispute. No ganarlas, competirlas. Y si existe un «Atleti de visitante» no se puede, como se vio en la final de la Copa del Rey. Eso es parcela entrenador, no parcela directiva.

Se puede querer mucho al Cholo —no hasta el extremo de no querer ver las carencias de Giuliano como les pasa a algunos—, se le puede reconocer todo lo que ha conseguido para el Atleti, se le puede hacer una estatua —¿la pagaría esta vez la SAD o le tocaría a los aficionados como con la de Luis?—, pero no se puede hipotecar el futuro de la entidad por caprichos del entrenador. Imaginen que en diciembre decide irse a la selección argentina —raro porque no le quieren en su país, los de River especialmente y son pura mafia— ¿se queda el Atleti con «jugadores simeonizados» bajo otro entrenador? El Atleti está en fase de transición y debe velar por sus intereses. Esto hay que explicárselo al entrenador, tenga sueños o no. Además, ¿cuántos entrenadores en el mundo reciben jugadores decididos por las secretaría técnica y acaban logrando éxitos? Lo normal es fichar perfiles que se ajusten a la economía, filosofía y necesidades futbolísticas de la entidad. No dar «puto asco» de visitante.


lunes, 25 de mayo de 2026

Que no vuelvan unos cuantos para la pretemporada



Acabada la temporada 25/26 con un nuevo ridículo de unos jugadores que, o bien eligen qué partidos jugar, o bien son muy limitados, es mejor que muchos de ellos ni vuelvan para la pretemporada. Veámoslo por líneas.

Portería

En principio pueden volver los dos porteros. Mucha gente critica a Oblak pero ha seguido salvando al equipo en más ocasiones de las que ha podido perjudicar. Musso parece que hace vestuario pero que se controle y deje de hacer penaltis.

Defensa

A la vuelta del mundial solo deberían aparecer por el Cerro o los ASR: Pubill, Llorente, Hancko, Ruggeri y Le Normand. Igual alguno también podría no volver para muchos atléticos, pero no vamos a engañarnos y pensar que van a fichar y gastarse el dinero desde la directiva. MAG siempre ha hecho trapis nos puede colar alguno de la factoría Mendes y los de Apollo han visto que l cosa se revaloriza sin mucho gasto y seguirán por ese camino. «Las que entran por las que salen» que nos contará Picu en breve. Del resto de jugadores ni uno debería volver porque o dan pena, o se tienen fundadas sospechas de que puedan ser futbolistas profesionales, o son unos jetas que siempre se lesionan.

Centrocampistas

Aquí está claro que hay dos argentinos que no deberían volver. Uno, Almada, porque se ha reído de toda la afición y no le ha echado ganas ni para ir a la ducha. Otro, Nico, porque es caro y tampoco es que sea Maradona. Si viniesen dos buenos peloteros, cosa extraña, deberían salir cedidos Obeb y Mendoza. Aunque también es verdad que si el entrenador es tan buen hacedor de jugadores, que se los quede y los trabaje un poco. Tiene un cuerpo técnico extenso para ello.

Delantera

Lookman y ya. El marido de Érika se va. El resto por malos o por cansinos llorones que no demuestran nada no deben volver. Igual hay que quedarse a Sorloth. Tampoco pasaría nada porque se le ve buena gente, pero lo mejor es que el resto venga con la morterada y adiós.

Banquillo

En el banquillo debería haber cambios, al menos, de asistentes de entrenador principal porque parece que los que llevan estos últimos años son incapaces de motivar a los jugadores, de sacar lo mejor de ellos, de decirle al principal que ese jugador, por mucho que se empeñe, no puede jugar donde le coloca en todos los partidos. Y si le dicen que no hace falta hacer los cinco cambios y que mire hacia algunos chavales del filial de los pocos partidos que no han dado «ascopena» fuera de casa, jugaron mayoría de chavales, que para fichar medianías, por muy argentinos que sean, mejor los de casa y gastarse el dinero en jugadores con «contundensia».

Y vuelven por todo lo que han dado, no porque las últimas cuatro temporadas hayan sido maravillosas. Arrastrar la camiseta como han hecho es indigno. No ganar una Copa porque salimos a verlas venir no es propio de un equipo que se dice de elite. Salvando las dos eliminaciones del FC Barcelona, el resto no ha sido como para descansar demasiado. Y si no le gustan las cosas, un abrazo, una estatua y puerta. Ya no hay quien aguante esto.

Palco

Dicen que se van pero ahí siguen, con los bolsillos llenos tras un robo prescrito. Los nuevos, que no parecen mandar en lo deportivo, ya veremos pero huele a Lim desde lejos.

sábado, 9 de mayo de 2026

Arrastrar la camiseta

 


Ahora que se han logrado los objetivos mínimos que desea el gilcerezismo, no es mal momento para señalar algo que se viene viendo en las dos últimas temporadas: jugar cuando apetece.

La Liga es algo tan malo que al trantrán cualquier equipo con un mínimo, muy mínimo, de calidad logra colocarse en los primeros puestos de la clasificación. Ahí tienen al tercer equipo de este año realizando una liga solvente pero siendo humillado en Champions. O equipos que parecen ser la maravilla del fútbol que son pasados por la quilla por contendientes menores en otras competiciones europeas. Alguno dirá «es que el Rayo», sí una luz entre tanta oscuridad en un momento. Hace años La Liga podía presumir de «mandar» en las competiciones UEFA-Mafia, ahora sus equipos son eliminados en cuanto topan con equipos con un mínimo de calidad y sin estar en fase de transición o malas rachas —que los tienen todos.

Dentro de ese nivel competitivo interno, que acaba afectando a todo, las restricciones financiera podrán salvar clubes pero hacen que los equipos sean cada vez peores tanto en calidad como en cualidad. Así se explica que un Atleti que se toma los partidos fuera de casa como un experimento futbolístico-social acabe siempre en puestos Champions. Basta una inversión mayor que el resto, sin necesidad de acertar en todos los fichajes, para colarse en la máxima competición europea. ¿Esto qué quiere decir? Que colarse, por mucho que se diga, en la Champions tiene poco valor cualitativo para ciertos equipos. Al gilcerezismo le vale porque solo saben de números y apropiaciones, ¿les valdrá a los fondos de inversión que, desde hace poco, controlan la SAD?

Al aficionado del Atlético de Madrid esta época le parece buena, no mejor que la de los años 1970s, pero buena porque se clasifica su equipo constantemente para la máxima competición, lo que significa quedar siempre entre los cuatro primeros equipos de La Liga y tener solvencia económica mayor que el resto —a excepción del duopolio que tiene carta blanca en las palancas—, lo que a su vez retroalimenta seguir en esos puestos. Cierto que hay equipos que no logran estar siempre ahí teniendo presupuestos altos, pero en una competición de 2+1 y los restos para los demás tampoco tiene mayor mérito —en algún momento debería escribir sobre el cambio de estructura mental general que se ha operado en el mundo del fútbol y que afecta a como ven los aficionados las competiciones. El problema es cómo se consigue esto. Puede ser compitiendo o dejándose llevar, eligiendo los partidos. Y esto es lo que viene sucediendo en el Atleti las dos o tres últimas temporadas. Sabiendo que a poco que se apriete se logran los objetivos, se elige competir o arrastrar la camiseta.



Sí, el Atleti lleva tiempo arrastrando la camiseta por los campos del mundo. Y eso no se puede consentir. Porque al aficionado de toda la vida le puede doler una derrota, pero lo que le humilla es que los jugadores pasen y se paseen por el campo sin defender con orgullo la zamarra que portan. «Es que se ha llegado a la final de Copa y a semis de Champions» dirán una buena parte, ¿y? A semifinales se llegó jugando un buen partido y el otro a verlas venir (Tottenham y FC Barcelona). En Copa dos buenos partidos (Betis y FC Barcelona en Madrid) y ya. Se entra en la final mirando los naranjos en flor y pasa lo que pasa. Pero ¿y en La Liga? ¿Qué pasa que en La Liga hay que hacer rasquing boling?

Y no han sido los partidos en los que han jugado los chavales los peores, sino los otros. Normal que para estos tres partidos que quedan muchos aficionados pidan volver a esas alineaciones y que desaparezcan los mustios, los displicentes, los sin sangre. Cierto que algunos fichajes han sido un error, que ves a esos jugadores en el campo y piensas sin saben que el balón es redondo, como también ha habido alguno bueno que ha salvado la temporada, pero no todo es acierto con los fichajes. Han pasado jugadores con limitaciones futbolísticas por el Atleti y, sin embargo, jamás se ha dudado de su profesionalidad. Hoy esto sucede continuamente. Al comienzo de la temporada podía existir la excusa de no haber tenido pretemporada, pero luego ¿qué?

Cualquier aficionado rojiblanco no está esperando que su equipo gane todas las competiciones, sabe que entre la mafia federativa-arbitral y la menor capacidad financiero-política tiene complicado ese reto —por eso ha dolido tanto la pérdida en Copa y de la forma en que se hizo. Pero hay que competir hasta el final. Llegar cerca, al lado, a los últimos siete partidos, que sientan el aliento detrás. Y eso hace mucho tiempo que no se hace. Este año ha habido suerte con la Copa y la Champions pero ¿y las anteriores ligas? Ocurre que por mucho que se confíe en el técnico, cualquier aficionado de «normal para arriba» comience a sospechar de todo. Que si los mismos cambios en los mismos minutos, que si los mismos jugadores siempre pese a hacerlo fatal, que si se ha perdido la meritocracia, que si pone a jugadores en otros puestos, que si no han ensayados jugadas de estrategia…

De todo ello, de ese acomodamiento que viene de los usurpadores y aceptan cuerpo técnico y jugadores, pasa que en la última temporada hayan estado arrastrando la camiseta en una buena parte de los partidos. Esto no se puede consentir. O cambian la actitud o habrá que pensar en que todo ciclo tiene su final. No vale el gatopardismo de cambiar todo para que nada cambie, sino algo mucho más estructural, de mentalidad, de saber qué camiseta se lleva. ¿Puede hacerlo el actual entrenador? Debería. ¿Querrán hacerlo los nuevos propietarios? Deberían. Lo que es evidente es que debe ser exigido por la afición. Sin necesidad de hacer el Gonzalo Miró o el antialgo, pero exigir que, más allá de las victorias o derrotas, haya un equipo en el campo que se deje todo, que no arrastre la camiseta. Si quienes están, desde el primero al último, no se ve capaz, que de un paso al lado y pase el siguiente.

miércoles, 4 de marzo de 2026

¿Por qué llevan a Gonzalo Miró los medios?

 


Hay algo que se preguntan todos los aficionados rojiblancos, ¿por qué Gonzalo Miró sale en los medios «representando» al Atleti? Es de esas preguntas que no parecen tener respuesta lógica. Para su inclusión como tertuliano y presentador de un programa hay una clara, es amigo íntimo de Cabezón y Segovia ese que dicen que es el nuevo novio de Bono, ergo del grupo de sanchistas encaramados en Moncloa. Pero todos estos años en el mundo futbolístico ¿por qué?

Miró no tiene estudios que respalden su presencia. Vamos, no es periodista, ni científico social, ni nada por el estilo. De hecho, no tiene estudios, sin más. No tiene una pericia profesional, más allá de echarle mucha cara y saber dónde situarse, que le respalde para ejercer cualquier tipo de análisis, del que sea. No ha sido futbolista profesional, ergo no tiene esa experiencia vital. Es como cualquiera de nosotros, que sí que han jugado al fútbol de chavales pero que dada nuestra incapacidad manifiesta no llegamos a nada. De hecho, yo era el portero por malo.

¿Cuál es entonces LA CLAVE? Una muy sencilla. Para el nacionalmadridismo no hay nada peor que un atlético. No solo compite, pese a hacerlo sin red abajo como sí tiene el Maligno, en los mismos torneos cuando el Atleti no se metía en Champions era muy gracioso, ahora que lo hace siempre ya no lo es tanto porque tiene la posibilidad de... sino que compite en la misma ciudad. A ellos les gustaba el Atleti del gil-manzanismo. Al Barça, pese a lo que digan, le necesitan para mantener el tinglado de los últimos veinte años. Pero el Atleti es un ser extraño, incómodo. Entonces…

¿Van a llevar a los medios a un chaval o una chavala que es periodista, del Atleti, que intenta tener objetividad, que no le ríe las gracias a los rancios del nacionalmadridismo? Porque haber gente, que las está pasando putas para encontrar trabajo o mantenerse en uno, hayla. Han buscado a Miró porque es el tonto esférico que necesitaban para sus programas en la radio, los periódicos y la televisión. Ese tonto útil que siempre critica al Atleti, que disfruta con los males propios, que siempre está presto a meter cizaña y que se lleva bien con el dúo dirigente usurpador.

En el entorno del Atleti hay algún tonto que otro, sin duda, pero no son esféricos. Que al final son los que gustan dentro del nacionalmadridismo para su programas. Y de esos hay pocos. Del FC Barcelona han encontrado unos cuantos y ahí les tienen. No son muchos. Pero es que del Atleti solo tiene a uno: Miró. Esa es LA CLAVE. Sin más.

martes, 3 de febrero de 2026

Frenopático Atlético de Madrid

 


Ya ha cerrado el mercado de fichajes. ¡Al fin nos libramos de esta tortura! Porque es una tortura mental, cuando menos, ya que excita de tal modo a la afición que cualquier idea, por absurda que sea, se toma como verdad revelada y provoca debates locos en redes sociales.

Se ha pasado en este tiempo de la alegría por desprenderse de cuatro jugadores al malestar por no haber fichado lo que cada uno, en su fuero interno, había decidido que se tenía que fichar. Con la ayuda de los supuestos influencers que como todo el mundo sabe se inventan diez mil nombres para ver si aciertan uno, cada aficionado rojiblanco se ha construido un plan de fichajes. Eso sí, sin contar con el dinero que cueste, porque parece que sobra y no recuerdan que en «Casa Gilmar» nunca son las que entran por las que salen, siempre entran menos. Más allá de esta observación, importante creo, el caso es que, como siempre, se ponen a fichar como si esto fuera un videojuego.

Las palabras de Mateu

Cierto es que Mateu Alemany dijo que se ficharían jugadores diferenciales o que aportasen un salto de calidad. Algo completamente subjetivo por la peculiaridad de quien se sienta en el banquillo, capaz de generarte un central o destruirte un delantero sin saber bien por qué y por las evidentes necesidades del equipo en la parcela deportiva. De forma simplista, a priori, parece que Lookman mejora a Raspadori. Aunque ya han advertido numerosos aficionados que va a ser un nuevo Musampa y que lleva una temporada horrible. Vuelvo a constatar que todos esos grandes expertos en «fútbol internacional» que hay en la parroquia, no la del Padre Zorzales sino la rojiblanca, no han visto la última Copa de África. Peor para ellos porque se han perdido a un Lookman espectacular Nigeria no llegó a la final porque debía llegar el equipo del enfermo.

Ahora pasemos a las otras carencias. El centro del campo, evidente por la salida de Gallagher, necesitaba de un jugador o dos. Un pivote, como agua de mayo, y uno que sepa que esto del fútbol, como decía el enorme Bilardo, es pasársela al compañero con el cual se comió y se compartió mate. Aquí es donde todos están tirándose de los pelos y acusando al mallorquín de haberla cagado. Por lo que se sabe se intentó con João Gómes y con Ederson, jugadores a los que no han dejado salir sus equipos pese a haber ofrecido precios de mercado el Atleti no está para hacer el tolili como el Liverpool que sobrepaga los fichajes como el francés ese por el que han pagado 30 kilos de más. Por Ederson la última oferta fue de 50 millones, el no fue la respuesta. Luego alguno dice por ahí que hay que pagar como los ingleses y ya está. En eso, fíjense, no tiene la culpa ni Gil Marín sino Tebas, que tiene una liga de mierda y con controles económicos que sí, impiden que desaparezcan los equipos, pero dejan a los responsables sin margen de maniobra.

No les has visto jugar pero son malos

Han llegado Vargas y Mendoza ni olerlos los «fichajeros» jugadores que, por lo que dicen los que realmente los han visto, saben de qué va esto del fútbol. ¿Son diferenciales? En principio, no. ¿Mejoran lo que había? Sí. Sin saber qué hay en la cabeza del Cholo, desde luego van a mejorar el centro del campo, aunque solo sea por tener competencia y piernas frescas. Dicen que no son jugadores de rendimiento inmediato y que no sirven para ganar la Champions. Cierto pero la exigencia de los dueños no es ganar la Champions. Eso son cosas de la enfermedad del «ciervo» que hay dentro de la afición. Un trastorno obsesivo compulsivo con ciertos títulos que, de manera objetiva, son inalcanzables por presupuesto o «mafiosidad uefera». A ver, ¿recordáis la última eliminación y las numerosas trampas recibidas este año?

Lo que sí es evidente que son fichajes para competir en liga y copa. Competir en liga supone quedar terceros con solvencia, sin preocupaciones y llegar al último tercio metiendo el miedo en el cuerpo al duopolio. Es más, con la plantilla existente llena de internacionales ¿no da para ganar al Levante, al Rayo, etc.? Igual es que hay que exigir más y dejarse de sueños imposibles. En Copa sucede tres cuartos de lo mismo ¿no hay plantilla para competirla? ¿Necesita el Atleti ser poco menos que el PSG para llegar a semifinales? ¿No habíamos llegado a la conclusión de que es problema de «contundensia» porque se tira mucho hacia la portería, que no a puerta, y no se cierta? ¿No habrá que esperar a ver cómo juegan los nuevos en vez de ponerse en el muro de las lamentaciones de X? No son los esperados, pero es que si no te quieren vender a los otros… Y en la cantera parece que no le cuadra ninguno a Simeone.

¿Que ha venido a cargarse a quién?

Y luego está la estupidez de que Alemany ha venido a cargarse al Cholo. Que le ha estado echando pulsos. Que si esto o que si lo otro. Una cosa completamente inventada por gente aburrida, la cual suelta la bola en la ladera de X y se hace enorme hasta provocar una avalancha que inunda hasta los espacios rojiblancos. ¿Quién tiene información de primera mano de ello? La misión de un director deportivo no solo es fichar y preocuparse por la primera y segunda plantilla, también es decirle al entrenador que sí y que no. Si se fijan bien no hay ningún entrenador en el mundo que no pida más fichajes y mejores. Ninguno. Nunca les basta. A eso hay que ponerle freno de alguna manera y es función del director deportivo. Al Cholo le echarán sus resultados y no una supuesta desconfianza de Apollo o ¡vaya usted a saber qué!

Como se queja siempre Ennio, igual es que Alemany sí tiene un plan deportivo otra cosa es que disponga del dinero suficiente a medio y largo plazo al que se debe ajustar el entrenador. Con los jugadores existentes a día de hoy, el Atleti tiene plantilla suficiente para lograr los objetivos marcados por la dirección. Que puede que no sean los deseados por la afición, pero los dueños mandan, «por usurpación» sí, pero mandan. Ahora lo que tiene que hacer el equipo es jugar al fútbol y pasársela entre compañeros.

Esto es fútbol

Una última cosa. Me voy a enfrentar a los sabios. Dicen que el estado físico de la plantilla es malo. Cierto. Lo que no parecen recordar es que el Atleti no hizo prácticamente pretemporada. Como le ha sucedido a todos los que jugaron el mundialito y están sufriendo este año. Miren al City, al PSG, al Chelsea campeón, al Mal que se sostiene por ese jugador llamado «(p)» y a gran parte de los europeos que jugaron. Ninguno está con piernas y arrastran lesionados por esa carencia del principio de temporada. Luego está lo meramente futbolístico de saber pasar el balón, de rematar hacia portería y cosas de esas que se entrenan todos los días.

En resumen ¿me ha gustado el período de fichajes? Tanto como cuando se fichó a Arteche y la afición protestó. Que dentro del Atleti los hay con muy buen ojo para los futbolistas. Hacen estrella a cualquiera que sea un poco tribunero y haga dos cositas y hunden a jugadores que se dejan todo. Ahora toca apoyar al equipo y exigir fútbol. Porque esto es sencillo, que entre la bolita y para ello hay diversos caminos. Pero hay que saber cuál es el mejor con los jugadores que se tienen.

Quedarse o no con canteranos en la plantilla del Atleti, he ahí el dilema

  Visto lo visto, esto es, que los dineros ya se han gastado en los tres fichajes hechos —aunque uno no sabemos si llegará o no a Madrid al...