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lunes, 20 de abril de 2026

Mucho biberón que repartir y la gloria a alcanzar

 


Entiendo la amargura de la derrota y la desilusión por un título, más que factible, que se escapó en una tanda de penaltis. Regodearse en el lodazal de esa oportunidad que se ha ido no sirve de nada, no alimenta más que las miserias propias de todo ser humano y se pierde de vista todo lo que está por delante. La cantidad de biberones que faltan por repartir y una posibilidad de alcanzar la gloria a solo tres partidos. Vayamos por partes.

Los biberones

Quedan siete partidos de Liga en los cuales todavía hay que asegurar la clasificación para Champions de la temporada que viene. El biberón para los aficionados del Betis, esos que han celebrado la derrota en copa, está en marcha porque, además, dependen del Atleti para obtener ese posible quinto equipo extra de Champions. Si el Atleti ganase la competición europea igual tendrían ese quinto puesto, si es que no lo pierden antes y se meten seis bragazos como el europeo, pero aún así hay que lograr los puntos suficientes para hacerse con la clasificación. Toda vez que se logre el objetivo también cabe la posibilidad de dar biberón por el tercer puesto al Villarreal, jugándose el último partido de liga entre ambos. Una pelea por unos milloncejos y un honor de perdedores, pero biberón.

Luego están todos esos equipos que están jugándose la salvación, la Europa League o la Conference. Al Elche le podemos condenar a sufrir más este mismo miércoles; al Bilbao se le puede meter en un buen lio el sábado y que la Federación les tenga que salvar; al Valencia pese a que siempre hay cierta tendencia a verlos como hermanos en el sufrimiento de la mala gestión en los despachos, unos con los giles, otros con los limes se le puede poner cara de segunda; el Celta igual no se juega nada pero ver llorar a cierto jugador siempre da alegría; lo de Osasuna a saber qué puede salir de ahí; en el Girona están el Witselsaurio y Lemaradona e igual estamos en capilla, así que biberón para los demás; y se llega al partido con el Villarreal que puede ser de otro biberón a Roig, o no porque se esté a otra cosa mejor.

La gloria

Todo el mundo da al Arsenal como gran favorito, entre otras cosas porque no ven jugar al Arsenal. Tienen mucho potencial a balón parado, donde el equipo madrileño sufre mucho, sí. Corren mucho, también. Pero desde hace meses eso es lo único que tienen. Cierto que en la liguilla desarbolaron al Atleti pero eso fue casi en el pleistoceno de la temporada, a día de hoy las posibilidades del Atleti son otras bien distintas. Por lo pronto, el equipo rojiblanco puede dejarse llevar en algún partido liguero y dar biberones a los que se quejan por jugar con los del filial mientras que el Arsenal no. Se están jugando la Premier con el City, sin descansos y sin saber si el partido aplazado de los mancunianos es determinante o no. Una presión psicológica que ya se ha visto cómo afecta en sus partidos contra el Sporting de Portugal.

Sus jugadores tienen más nombre que fútbol. La máquina engrasada de comienzo de temporada se ha encasquillado. Los laterales ya no desbordan, eso cuando no juega con cuatro centrales para protegerse. El centro del campo no domina ni crea juego, la vuelta de Odegaard ha sido casi peor porque es muy lento. Los extremos corren mucho pero como pollo sin cabeza y el delantero depende del día. Algo así como lo que le pasa al Atleti con la gran diferencia de que la presión en la eliminatoria, especialmente por los propios medios ingleses, la van a tener los londinenses.

A favor del Atleti está la ilusión de poder vivir otra final europea, no teniendo nada que perder y todo por ganar. Eso sí, se lo tienen que creer desde el principio. La prensa no va a apoyar al equipo rojiblanco porque ya se sabe que es bueno que lleguen a finales solo si las juegan otros preferidos. De hecho ya les han derrotado antes de jugar las semifinales y la final porque los demás equipos son ogros. De ahí que deben ser los propios jugadores los que deben convencerse de que es posible. Las lágrimas del sábado deben ser el acicate para ir a por todo. Total, ya les dan por derrotados en todos lados, especialmente en la prensa culé, la cual tiene un biberón de tamaño XXXL en el ojete desde las dos eliminaciones de este año.

Tienen la gloria al alcance de la mano y la posibilidad de repartir biberones como nunca se han repartido y eso que desde que está Simeone se ha producido un aumento geométrico en la producción de los mismos. La afición debe dejarse de penas y tonterías y tener la cabeza centrada en los importante, comenzar a repartir biberones en Elche y aupar a su equipo hasta la gloria. Con solo llegar a la final de Champions se provocarían miles de infartos y miles de cabreos en buena parte de España, imaginen si se llega a ganar.

A repartir biberones como nunca porque y si sí...

jueves, 16 de abril de 2026

310 millones en fichajes para un doble nadaplete

 


Con la eliminación de Champions, el Mal se queda sin posibilidades de conseguir un título esta temporada. Al igual que sucedió la temporada pasada donde no fueron capaces de asomarse a la Cibeles para celebrar algún título. Ni la Supercopa de España, esa que está amañada para que siempre jueguen los equipos del duopolio. Sí ganaron dos «arrastrados del año anterior» como la Supercopa de Europa y la copa FIFA de clubes, la antigua intercontinental, pero como las contaban para el septete, el octete o el roncerete no se sabe si valen para una temporada o la otra. El caso es que en todo 2025 y en 2026 no van a ganar nada.

Igual decir lo de nada es aventurado conociendo al FC Barcelona. Capaces son de empezar con el nuñista «¡Ay, ay, ay!», quejándose de los árbitros y conspiraciones judeomasónicas y dejarse atrapar en liga. No pondría nada más cachondo a Javier Tebas, ni una bandera rojinegra portada por una dama con camisa azul mahón. Pero tal y como está el Mal, también hablando de conspiraciones judeomasónicas, de robos y de cualquier cosa que se le ocurra a la prensa nacionalmadridista, no es para hacerse muchas ilusiones. Ahora empezarán a purgar jugadores, a especular con la llegada de cualquier fichaje, el nuevo entrenador —por suerte no suena Michel—, o los superconciertos de verano que acabarán con la deuda… ¡Ah, no! Que lo de los conciertos no ha colado y han tenido que recurrir al PP, el de Ayuso —algo que se dice poco en la prensa, con lo quisquillosos que están por una servilleta mal doblada de algún cargo sanchista, aunque da igual porque el sanchismo también está callado— para una recalificación nueva y hacer caja de alguna forma.

Porque esa es otra. Además de no ganar un solo título, tienen una deuda cercana a los dos mil millones de euros a la que, de momento no van a poder hacer frente, y con muchísimos derechos económicos pignorados en beneficio de fondos de inversión. Lo que quiere decir que de ingresar digamos 100 millones, el Mal igual solo ve 30, el resto va a otros y un poco a la deuda. Será el club, de momento porque ya el Maligno ha convencido a los socios para transformarlo en SAD, que más ingrese, pero de esos millones ¿cuántos ven? Esto a los socios no se lo cuentan, pero van a fichar mucho y los Teleñecos han dicho que van a ganar todo el año que viene y hasta el balón de oro.

Y no es que no se hayan dejado dinero. No. En las dos últimas temporadas han tenido un gasto en fichajes de 310 millones de euros, con unas ventas de 18. Dicho en plata, 4.427.596,66 onzas. Esto no se lo cuentan en la prensa «independiente» deportiva. En realidad, no les vaya a estallar la cabeza, 298 millones de euros en gastos de fichajes. Por ejemplo, el FC Barcelona ha gastado 88 —con inscripciones cautelares incluídas y sin llegar al 1x1—, pero ha ingresado 98. +10 para las cosas de Juan Lapuerta. Incluso el Atlético de Madrid que ha gastado 417,95, pero ha ingresado 260,98, a gastado menos: 156,97.

Trescientos millones para nada. Trescientos millones para que sus aficionados clamen que el equipo está mal configurado. Trescientos millones para no ver buen fútbol y tener que recurrir a RMTV y sus vídeos bulos. Trescientos millones para ver cómo el enemigo acérrimo, el Atleti no piensen en otro, que los de Barcelona son adversarios y hacen comandita para la competición nacional, llega a semifinales de Champions y una final de la Copa del Rey. Trescientos millones para que tengan que pintar el césped por «nosequé» del hipogeo. Trescientos millones para no mover el techo, no vaya a ser que cueste mucho la luz. Trescientos millones para tener al gafe supersónico. Trescientos millones para que el Maligno se ría en su cara todos los días.



miércoles, 15 de abril de 2026

Robando, encerrando, peleas como el mejor

 


«¡¡¡Siete penaltis, doce rojas perdonadas, un juego nefasto!!!» y lo que te rondaré morena. Los llantos han provocado que desde Canaletas hasta el puerto se pueda navegar en barcos de veinte metros de eslora, pero la realidad es una: el Atleti está en semifinales de Champions y el Barcelona no. Eso de estar tantos años de compadreo con el Mal tenía que dejar algún tipo de deje o merma en la afición culé. Esto ya no es el «36» de Núñez, aunque sí su «¡Ay, ay, ay!», esto es quejarse por defecto para ocultar las propias carencias de un equipo que, a dos partidos, bajo tensión y sin red de seguridad, acaba en el carrer. O lo que es lo mismo, no sabe competir bajo presión y con arbitrajes europeos.

¿Ha robado el Atleti ayudado por la UEFA? Sí. Para vosotros la perra gorda. ¿Ha jugado de forma infame? Sí, no saben ni que el balón es redondo. ¿Mean colonia? No si a la Brummel se le puede llamar colonia. En el Atleti desayunan con Soberano, comen clavos y duermen tumbados en una estera directamente en el suelo y, además, roban en todos los partidos. En el 4-0 de copa, en el 0-2 de la ida y en el 1-2 de la vuelta. Porque siendo de Madrid, el Atleti, puede y debe robar con chulería, haciendo que lo vea todo el mundo, sin esconderse y todo ello metiendo patadas, mordiendo pezones y pegando con la cabeza en los codos de los demás.

En Cataluña es famoso el muñeco del caganer y en el FC Barcelona han hecho acopio de ellos en la previa a estos cuartos de final. Ya se dijo por aquí que todos esas quejas previas eran miedo, suponía estar cagados antes de jugar. Se vio perfectamente cuando comenzaron a quejarse del césped y del árbitro antes de comenzar a disputarse la vuelta lo gracioso del tema es que los influencers del Barça son bastante cortos, todavía no han aprendido de los del Mal, y sacaban datos de robos de ese mismo colegiado contra el propio Atleti, porque el miedo estaba dentro de ellos. De ahí que las piernas y las cabezas comenzasen a periclitar cuando Lookman marco su gol y el Atleti les metió varios sustos en el cuerpo.

Ahora van a tener que hacer un nuevo muñeco para los belenes, el plorador. El llorón constante y por todo.

La realidad es que la soberbia les ha podido. Han estado minusvalorando al Atleti y resulta que les ha echado de la Copa del Rey y de la Champions porque, a diferencia de ellos, saber competir en el alambre, cuando entra la jindama, cuando todo se juega en corto espacio de tiempo, cuando el fútbol preciosista sirve de poco, cuando se necesitan hombres y no nombres. Y eso que regalos han tenido. Jugar con doce una vuelta de cuartos, no por el árbitro sino por Lenglet, es un favor que no han sabido utilizar completamente a su favor. Hubiese sido muy desconsiderado por parte del Cholo Simeone haber situado en defensa a un chaval del filial, hubiese sido ir a hacer daño y golear en el Metropolitano y tuvo piedad al colocar al central francés. Pues nada, en la prensa nacionalbarcelonista no lo aprecian.

La realidad al final se impone y quien va a disputar las semifinales será un equipo que viste de rojiblanco. Puede ser el único semifinalista español, o no, que no hay que tentar la suerte, con una mayor sobrecarga de partidos que el FC Barcelona y sin saber jugar al fútbol. Porque tiene mérito que no sabiendo dar dos pases seguidos, ni haber inventado el fútbol, ni tener a la mejor generación de todas las generaciones futbolísticas, ni saber cuidar el césped, ni nada que tenga que ver con la magnificencia futbolística hayan llegado tan lejos. A ver si aquello de «ni Flick, ni Flock» va a ser más ploff que otra cosa. Igual es que en España pasan cosas raras y el invento de Tebas, que saldrá a darse golpes de pecho por tener algún equipo en semifinales como tiene la «liga de granjeros» francesa, por ejemplo, es menos invento y más chanchullo de lo que se dice.

La Champions desnuda a las ligas nacionales y en esta ocasión no iba a ser menos. El Barça será campeón de liga pero la Copa y la Champions ya no las va a oler este año. Paradójicamente eliminado por el mismo equipo en ambas competiciones. Y no, no es uno que viste de blanco sino de rojiblanco. ¿No creen que hay algo en todo ello que pudiera ser un fundamento común? El Cholo Simeone y su ejército de tipos raros lo han hecho dos veces e igual el fútbol no es lo que se han inventado en Barcelona sino algo tan sencillo como once tipos contra otros once señores detrás de un balón y gana el que más veces introduce la pelotita en la portería rival. Eso el Atleti lo ha conseguido en siete ocasiones por cinco del rival. ¿Resultado? El Barça al carrer. Porque el fútbol, como la vida, es cuestión de meterla y los blaugranas no la saben meter.

Para todo lo demás, la palanquita de mamar.

jueves, 9 de abril de 2026

Se huele el miedo

 


El 4-0 de Copa del Rey hizo mucho daño. En un momento en que todo parecía ir cuesta abajo, ese resultado, junto a el desbordamiento futbolístico desarrollado por el Atleti, quebró la fe de los jugadores y buena parte de la afición. Se agarraron a un fuera de juego clarísimo para ellos no lo era y a un poco el orgullo, más las doscientas veces que afirmaron que Julián Álvarez lo tenía hecho sin pensar de dónde iban a sacar el dinero y ofreciendo saldos como si fuesen Pelé, pero es que, además, sabían que el Atleti estaba casi obligado a dar cierto descanso a los jugadores por aquello de jugar una ronda más de Champions. El 3-0 de la vuelta les jodió, mucho, muchísimo, pero se centraron en otras dos competiciones.

Cuando vieron que les tocó en liza, de nuevo, el Atlético de Madrid, comenzaron los sudores fríos. ¿Y si les da por hacer otra vez el mismo partido? Pensaron que no podría producirse eso, pero llegado el sábado anterior a la disputa del encuentro de Champions, notaron que el Atleti, con los suplentes, con chavales que juegan en primera y tercera federación, no solo les puso las cosas difíciles, sino que jugando contra diez tuvieron que meter un gol de rebote para vencer. En el fútbol hay mucho idiota, pero el que más o el que menos saben que si los suplentes lo han puesto difícil… y ahí les entró el canguelo, el ver fantasmas en todos los sitios, el «¡Ay, ay, ay!» de Núñez en versión real y la de Alfonso Arús, el vamos a ganar pero con la boca pequeña.

Y o que se vio durante el partido, con un Atleti irregular, fue eso. Miedo, mucho miedo. Jugadores con dudas a la hora de decidir en una jugada. Jugadores y espectadores con el agujero cerrado completamente cada vez que alguno con rayas rojiblancas echaba a correr. Hasta que les clavaron el primer gol. Entonces las prisas… hasta que les cayó el segundo. Ahí el juego ni importaba. Con tal de no encajar más goles les valía porque, en esos instantes, estaban ya pergeñando la excusa que iban a sacar para justificar la derrota frente a un equipo que tiró tres veces a portería y entraron dos. Que si debieron ver tarjetas todos los jugadores por el hecho de ser del Atleti. Que si penalti por un saque de puerta. Que si esto, que si lo otro, sabiendo las hienas de la prensa nacionalbarcelonista acabarían haciendo su trabajo.

Dicen ser distintos al Mal, pero lo de estos días demuestra que son iguales. La misma fiereza y mala leche que gastan los Teleñecos de la noche mira que hablar de llorones Gárgamel con lo que son el Mal cada jornada y lo que tiene que ver él cada mañana ante el espejo, los narradores de Movistar y cualquiera que sepa que su sueldo y empleo depende del Maligno. Aquí dependen de «La Puerta» que se elija en el Camp Nou. Siempre he dicho que igual que existe un nacionalmadridismo, existe un nacionalbarcelonismo, lo que ocurre es que sus aparatos ideológicos no están tan centralizados, pero igualitos son. Tanto seny, tanto «no somos los mismo», para al final del camino acabar abrazados, morreándose e, incluso, cohabitando. Solo había que ver las caras del programa de Movistar después del partido. Las mismas que cuando pierde el Mal.

Se han creído, dentro de su prepotencia totalitaria, que todas las competiciones son entre ellos dos. En La Liga es casi así porque los otros 18 son unos mierdas que viven, como el PSOE de la Comunidad de Madrid, muy bien en la oposición. Pero en Champions la cosa ha cambiado. Todos los equipos ya comienzan a protestar y a quejarse por las trampas de los dos conjuntos españoles. Hay una rebelión de grandes equipos que este año están marcando el terreno. Pese a vencer, desde el Bayern, con sutileza, ya han dejado caer que Michael Oliver el inglés madridista que va a la caja de latón a hacerse fotos con su esposa se comió un penalti a Olise como una catedral tras una carvajaliña, vamos un empujón de toda la vida. Lo mismo han hecho numerosas cuentas internacionales en redes sociales y periódicos del extranjero. Ya no se callan, ni creen en suerte, saben lo que hay por detrás, corrupción del totalitarismo.

Es fútbol y todo puede pasar. Pero desde ayer, además del ataque salvaje a Giuliano y a Musso ¿alguien me puede decir por qué el cabezón de la Cope se puso tan impertinente con el portero argentino? ¿Ya no le invitan a copazos, a ternera, no les gusta a los de Apollo, quiere vivir en Barcelona, usa zapatillas con velcro?, todo lo que vienen haciendo es mostrar el miedo. Si recuerdan, tras el 4-0, estaban convencidos de la remontada; ahora demuestran que un simple 0-2 no parece tan remontable. ¿Por qué? Porque ya no hay factor «Aytekin» al que agarrarse. Tras la tropelía de Marciniak el año pasado, se han agotado las estupideces que se pueden hacer. De ahí el miedo que muestran.

En el otro lado, en el Mal, están con la risa floja. Mucho cachondeo con el FC Barcelona, pero invocando los espíritus del que pegaba patadas en la cabeza o el espía de la URSS, la flor de Zidane y quince mil cosas más saldrá el torerillo calvo pegando cabezazos junto a su amigo el llantos y demás portadores de zapatillas de Teletienda. En cuanto comiencen a tomar conciencia de que el Atleti podría estar cerca de ganar la maldita, entonces, se harán amigos de toda la vida y comenzarán a invocar al Diablo en el cruce entre la Puerta del Sol y Canaletas para que no suceda. Si de normal, para la prensa nacionalista, maligna o culé, el Atleti no es un equipo español, de hecho parece no existir, volverán a ir cogiditos de la mano como en la fracasada Superliga y como hacen siempre. Los totalitarismos se acaban queriendo entre ellos pacto germano-italiano, pacto germano-soviético... y no va a ser distinto en esta ocasión. Y todo por miedo. Si fuese el Villarreal el que estuviese en esa situación dirían lo mismo. No pueden consentir que algún otro equipo gane algo que, de momento, solo ellos tienen. Algunos no han ganado la Recopa de Europa y no pasa nada ¿no?

Miedo, tienen miedo. Cabe recordar que esto el fútbol y puede acabar pasando de todo, pero a día de hoy no lo tienen tan claro. Son conscientes de que en Liga, gracias a los servicios del doctor Strangelove, siempre se lo van a jugar entre los dos, por lo civil o lo criminal, pero en Europa ya no parece que sea así. Que igual remontan como les vuelven a poner el culo fino. Mírenles bien. Esas caras no son de excitación, salvo los que utilizan los camellos como desplazamiento, sino de pavor, de pánico, de canguelo, de… Miedo. Y nada mejor para el miedo que una ronda de biberones.

Post Scriptum. Una de las cosas curiosas del partido de Champions es que la mufa del Cholo en el Camp Nou parece rota, como el uso de los pantalones rojos. Veremos.

Fichajes del Atleti a 12 de junio

  El Mundial ya ha comenzado. ¿Se calmarán nuestros insiders o inventarán más fichajes? De momento aguantan el ritmo de las últimas seman...