Algunos se sorprenden de la actitud de Florentino Pérez en sus negocios y en lo que tiene que ver con el Real Madrid, pero no es nada nuevo. Desde el comienzo de su carrera política, la que le permitiría hacer los contactos necesarios para fundar su propia empresa constructora, el señor ya dio muestras de un enorme desprecio hacia todo aquello, por justo o legal que sea, que no le beneficiaba a sus propios intereses.
En política, en realidad, no es que le fuese muy bien. Nada más entrar en el supuesto caballo ganador que era la UCD de Adolfo Suárez, se quedó con las ganas de ser algo más que concejal de a pie. El PSOE y el PCE, bajo el mando de Enrique Tierno Galván, lograron formar mayoría. Algo que, como se verá, no impidió a Pérez intentar mover los hilos de las contratas. Luego con aquello de la Operación Roca, tres años después de hacerse con Construcciones Padrós que con el tiempo sería ACS, el golpetazo fue tremendo y supondrá el mayor fracaso electoral en España, más que nada por la cantidad de dinero invertida para nada. Pero para él la política, en realidad, no era nada más que un instrumento a su servicio, como es en la actualidad.
Había que renovar, en 1981, las contratas de basuras del Ayuntamiento de Madrid y Florentino le contó a Alonso Puerta, en esos años vicealcalde, que la empresa Sellberg estaba untando a ciertos concejales y al PSOE para que fuesen quienes obtuviesen el contrato. Como la empresa nunca escondió que estaba dispuesta a hacer regalos en agradecimiento, Puerta como un tonto se lanzó a denunciar el caso, que no era tal caso y del que nunca se encontraron pruebas. Era una pura estratagema de Pérez para que al empresa extranjera no obtuviese los contratos y sí FOCSA. ¿Qué era FOCSA? La empresa de las hermanas Koplowitz y… los Albertos.
Ya le dijo Tierno Galván a Puerta aquello de «¡Hombre Alonso! Si se va a levantar una alfombra mire que haya algo debajo antes». Al final Puerta acabó expulsado del PSOE, rehaciendo su vida en el PASOC e IU, mientras que los amigos y socios de mucho tiempo de Pérez acabaron llevándose los contratos. No había caso, entre otras cosas porque no estaba ni el pliego de condiciones desarrollado, pero Pérez ya utilizaba las falsas denuncias, llegando hasta el juzgado, para obtener beneficios personales.
Cuando piensen que algo es nuevo, no olviden que el Diablo ya lo habrá hecho antes.

No sabía nada de ese asunto pero como bien dices al final, el Diablo ya lo había hecho antes, así que no sorprende. Y lo que no sabemos que ya saldrá cuando el Diablo ya esté en el infierno.
ResponderEliminarEl diablo ahora mismo está encabronado. La carita que tenía en el palco el domingo después del 2-0, era de, a mi no puede pasarme esto. Se cree el marido de la diosa Cibeles.
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