Si cuando Pep Guardiola lo dejó salir por algo sería. Era un paquete envenenado que enviaba a uno de sus competidores en Europa. Debió ver que lo del cerebro del chaval no es que funcionase muy bien, esa tendencia a deprimirse cuando llegan los partidos importantes y ese representante ávido de dinero de comisiones en traspasos. De River a City, caja y esperar dos años. De City al Atleti, caja y esperar dos años. Del Atleti a… Ningún lado de momento. O, al menos, no a donde el representante diga.
Como son muy leles, han provocado que el chaval, sin pensar, sin saber con quien se juega los cuartos, salga a decir que quiere cumplir su sueño, que no era el City, ni es el Atleti. Muy bien. ¿Tienes el dinero para salir? ¡Ah, que no! Lo que sí tienes es un problema. Después de fallar penaltis decisivos, en una final; después de haber hecho ocho goles en Liga y pasarte meses con depresión pre y postparto, según decían, resulta que no tiene el dinero. O eres tonto, ergo manipulable, o no sabes cómo funciona este negocio. El Atleti no te va a vender a competidor directo, salvo que traigan tal cantidad de millones, en efectivo a ser posible, que sea irrechazable. Al Mal le han dicho que no a 150 millones, ¿tienes un equipo detrás que traiga muchísimos más millones que eso en España? Parece que no.
Ahora tienes dos problemas. Si te quedas porque nadie, vamos el Barça, no ha puesto esa cantidad estrafalaria de millones, vas a vivir un infierno en el Atleti. Simeone te pondrá a jugar porque se rige por otros códigos, pero la grada no perdona a los estúpidos. Una carrera que no hagas, bronca. Un balón perdido, bronca. Un gol cantado que falles, bronca. Y las broncas en el Atleti son de época. Vas a tener una depresión pero de verdad. Segundo problema, si el Barça no pone el dinero como si no hubiese un mañana, GilMar te va a vender, sí, pero a quien le de la gana y no te va a quedar otra que irte. Tanto por la que se te viene encima con los aficionados, como por bocas y pedir salir. Si no estás bien en el Atleti, igual en Londres lo pasas mejor. O en París. O en Jubail. Ahora, por lele, te va a tocar jugar donde igual no quieres.
Entre los atléticos pues tampoco va a haber llantos. Algunos dicen que se le perdonó al marido de Érika, pero no es el mismo caso. Llegó, pagó la cláusula y se fue para luego volver con el rabo entre las piernas. Tragando quina en los primeros partidos y jugando al fútbol. Un fútbol que el «ochogoles» no ha demostrado tener en grado superlativo. Los jugadores van y vienen. Llegará un Lepaul, hará 15 goles y ya será más para competir con el duopolio español. Eso sí, como dice el gran @loloutlaw, antes de fichar hay que mirar el Insta, el Tik-Tok o el Twitter para comprobar que no sea un asco. Un melifluo. Un «sinsangre». En realidad cualquiera va a alegrar más a la grada.
Ya sabes Julián: «¡Enséñame la pasta!» y puerta.

Santi te he visto muy aficionado, que está bien, lo somos todos, pero deberíamos dar un poco de tiempo , creo que en una reunión Cholo y Alemany a principio de temporada cuando venga de vacaciones Julian, podría calmar un poco el tema. Así de golpe empezar a darle de ostias, es un poco modo Tyson, no sé creo yo.
ResponderEliminarJulián no sabe lo que ha hecho. Ha desatado a la furia que antes le ha perdonado todo. La afición del Atleti es la mejor, pero no soporta a los traidores. Si se queda, va a saber lo que es vivir en el infierno. Y eso es morir en vida.
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