viernes, 14 de agosto de 2026

Fichajes del Atleti a 14 de agosto

 


Esta semana nuestros insiders y fichajeros favoritos ya han llegado a los 130 posibles fichajes del Atleti. En esta ocasión parece que el humo de los incendios extinguidos y que han asolado buena parte de España se ha trasladado al mundo de los fichajes del Atleti. Están tirando de reservas, de jugadores que pillan de aquí y de allá si mirasen Transfermarkt verían que algunos tienen la pierna de palo con tal de sumar seis visitas o que les pasen la mano por la espalda virtual.

Jugadores de esta semana:

Carlos Forbs

Tipo muy rápido y contundente en el choque. El Atleti tiene unos cuantos en su posición pero igual jugando a banda cambiada o si se adapta como carrilero… Esperan sacarlo por 30 kilos, pero siendo el Brujas por menos de 40 parece que no saldría.

Diego Moreira

Uno de esos que cuelan nuestros insiders favoritos. Lo tiene prácticamente hecho con el Leipzig y por un pastón, justo ese que el Atleti no tiene para este tipo de puesto.

Lucas Stassin

Viene de una página que no es de fiar, costaría unos 25-30 millones. Algún delantero habrá que fichar, algún día ¿no? Aunque no es que destaque por hincharse a goles. Igual lo han sondeado para el Madrileño pero es mucha pasta para un tipo que juega en segunda francesa. Tiene pinta de humo muy espeso. Su primo juega en el juvenil del Huesca.

Emanuel Emegha

Otro de esos jugadores cojos que se pierden la mitad, o más de la temporada, pero que gustan a los insiders y algunos de la gloriosa no se sabe muy bien por qué. Alemany no debe saber ni quién es.

Anteriores jugadores que han colocado en el Atleti:

Federico Chiesa

Marc Bernal

Alessandro Blazic

Issiaka Kamate

Theo Hernández

Jean-Philippe Mateta

Ronald Araújo

Mikel Oyarzabal

Yeremay Hernández

Rodri

Jadon Sancho

Lucas Bergvall

Lisandro Martínez

Fabián Ruiz

Franculino Djú

Crysencio Summerville

Bazoumana Touré

Alejandro Balde

Lucas Noubi

Christantus Uche

Dani Ceballos

Alejandro Garnacho

Samuele Ricci

Leon Goretzka

Andreas Schjelderup

Ethan Nwaneri

Ryan Mendes

Petar Sučić

Armando González

Oumar Solet

Rafael Leão

Mandela Keita

Brian Brobbey

Benjamin Šeško

Aleix García

Jan Virgili

André

Lucas Da Cunha

Emiliano Buendía

Mathías Olivera

Viktor Gyökeres

Matías Soulé

Andrea Cambiaso

Artem Dovbyk

Antonio Nusa

Alessandro Circati

Christian Pulisic

Marco Palestra

Darwin Núñez

Pedro Porro

Sergio Arribas

Igor Jesus

Hyeon-Gyu Oh

Serhou Guirassy

Jorge Salinas

Igor Thiago

Javier Guerra

Tijjani Reijnders

Leandro Trossard

Cody Gakpo

Armando González

Lautaro Rivero

Marcus Rashford

Vedat Muriqui

Gabriel Jesus

Gabriel Pec

Marc Casadó

Marcos Senesi

John Stones

Youri Tielemans

Zavier Gozo

Gabri Veiga

Jon Martín

Carlos Espí

Nicolò Tresoldi

Leonardo Balerdi

Mohamed Salah

Morten Hjulmand

Tanner Tessmann

Gabriel Martinelli

Bernardo Silva

William

Manu Koné

Marc Cucurella

Matt O'Riley

Luis Milla

Malang Sarr

Victor Osimhen

Matias Fernandez-Pardo

Kang-in Lee

Dušan Vlahović

Nick Woltemade

Arne Engels

Gonçalo Ramos

Mateus Fernandes

Ferrán Torres

Yarek

Myles Lewis-Skelly

Danilo

Esteban Lepaul

Phil Foden

Igor Thiago

Bradley Barcola

Kingsford Boakye

Ismael Saibari

Denzel Dumfries

Leon Goretzka

Alejandro Grimaldo

Mason Greenwood

Manuel Ugarte

Aleksandar Stankovic

Pierre-Emerick Aubameyang

Noah Atubolu

Cristhian Mosquera

Mika Godts

Andrew Robertson

João Gomes

Nathan De Cat

Mario Gila

Waldemar Anton

Azzedine Ounahi

Hugo Larsson

Ibrahim Maza

Nicolò Fagioli

Alexis Mac Allister

David Affengruber

Julian Brandt

martes, 11 de agosto de 2026

Suerte que el Metropolitano no es el Calderón

 


Si va a tener suerte el «ochogoles» y todo. El día 19 de agosto se debe jugar un Atlético de Madrid-Málaga, con el cual comienza la liga para ambos equipos, en el estadio Metropolitano. En ese debut, es más que posible que haya ovaciones para los cuatro jugadores que han resultado campeones del mundo de selecciones y debería haber una bronca monumental para el jugador argentino. No pasará nada o más bien poco.

Con el cambio del estadio, y esto es algo muy comentado por quienes hicieron la transición de uno a otro, se ha perdido buena parte de la atmósfera que se conseguía en el viejo Calderón. Puede que sea por los megavatios de música, puede que por las voces histriónicas de un speaker, puede que por el espacio más abierto, puede que porque la gente se ha aburguesado, puede que porque estamos en una sociedad de sojas y blanditos que se hacen la víctima en cuanto pueden lean a Pascal Bruckner o a Eva Illouz para entender esto. El caso es que el Metropolitano no ruge como rugía el Calderón, ni asusta como aquel, ni pega broncas.

En el Calderón, no tanto en los últimos ocho o nueve años, existieron broncas apoteósicas contra árbitros, equipos contrarios y los propios. Aquellas broncas provocaban maremotos en el Manzanares y eso que siempre fue un arroyo sin casi agua. Como el equipo tuviese un partido de esos de hacer la gracia fuera de casa, sabían perfectamente que al siguiente partido en el Calderón iba a estar la cosa calentita. La gente llegaba con el mosqueo de casa, o de la oficina si era entre semana, y al coincidir con los habituales en los bares cercanos, en las tiendas de bocatas o ya en la misma grada el nivel de mosqueo iba subiendo. Se recordaba todo lo malo, se comenzaba a mentar madres de jugadores y el ambiente se iba electrizando. Mientras los vomitorios iban expulsando seres humanos hacia las gradas, se esperaba la salida de los jugadores para calentar. Inusualmente, había siempre más personas en esos días durante el calentamiento. Y en cuanto asomaba la cabeza alguno era como conectar un enchufe de las broncas y las pitadas. Cuando estaba Luis, solía salir él antes para concentrar metralla, pero aún así les caía una buena.

Luego, si durante el partido se ponían las pilas, todo se calmaba, pero ¡ay de aquel que cometiese un error! Silbidos, voces, runrún. Y vuelta a la animación si lo merecían. Simeone conoce perfectamente esto porque lo ha vivido en aquella temporada que casi bajan a segunda, su primer año de los tres que estuvo al principio. Si había un partido malo se despedía al equipo con bronca e, incluso, lanzamiento de almohadillas. Aunque para no distorsionar la realidad, las almohadillas aquellas marrones estaban más reservadas a los árbitros. Las posteriores rojas se quedaban a mitad de camino. Luis ha recibido broncas históricas. Se le ha llamado de todo cuando hacía una «luisada». Y a los quince días se bramaba «¡Luis, Luis, Luis!» —el canto de «Luis Aragonés» ha sido un poco posterior. En el Atlético siempre ha sido muy ciclotímica la afición.

Todo eso se ha perdido en el Metropolitano. Ni broncas por jugar mal. Ni protestas salvajes por robos. Ni nada. De hecho, si a alguien se le ocurre lanzar algún silbido al entrenador o algún jugador, siempre salen siete u ocho a pedir buenismo. Esto es lo que va a beneficiar al «ochogoles». Esto y la campaña que se montará, dirigida por los Buenistas SA, para no deprimirle más, pues si se va a quedar… ¡Leches! Pregunten a Marina, Rubio, Pedraza, Tomás, Solozabal, Caminero y demás jugadores si se deprimían por los silbidos o las broncas. Al contrario, se les ponían tiesas las orejas. La bronca debería ser de tal magnitud que provocase un 6,7 richter en los medidores de terremotos. Debería empalidecer de tal forma que parezca uno de los hermanos Winter. Debe entender que a la afición del Atleti, esa misma que le animó ¿se puede decir como tontos? durante el tiempo en que no marcaba ni un gol, se la respeta. Que entienda lo que es el Atleti por las malas. Y si alguien le defiende, bronca también. Igual hay suerte, para él, y le hacen una batukada del cabreo.

domingo, 9 de agosto de 2026

¡Qué perro viejo es Simeone!



Los dos partidos de pretemporada dejan poco a cualquier aficionado que quiera entender a qué va a jugar el Atleti en cuanto comience la competición. Mucha línea de cinco en defensa durante algunas fases del partido, pero poco más en lo táctico. Ningún cambio de sistema para acoplar mejor a los jugadores existentes, ni nada por el estilo. Como conversaba en X durante la semana pasada, no ha hecho amago de poner a jugar una alineación «titular» y que luego actuasen los canteranos. En ambos casos ha mezclado churras con merinas, sin hacer experimentos y sin tener un mínimo de visión empresarial de club —esto lo digo por algún caso, como el de Carlos Martín, quien se ha sacrificado como carrilero-centrocampista, cuando le podía haber «vendido» como lo que es, delantero.

No dispone de los jugadores que, en realidad, van a ser su columna vertebral y se permite dejar pasar los amistosos porque, en términos temporada, de poco o nada le sirve. Me parece perfecto porque, al 80%, Simeone sabe perfectamente cual va a ser su alineación titular en el primer partido de liga. Su lamento sobre la poca disponibilidad de los jugadores que llegaron a la final, de los cuales no volverán todos —al menos, eso se desea en el caso de Molina y de Nico G., y el poco tiempo para entrenar es claro. También es verdad que podría haberse llevado a Sørloth a Korea pero no ha querido, se supone que por pocos días de entrenamiento. Es el entrenador y puede hacerlo así. Sin embargo, lo que me sorprendió el primer día, el segundo ha quedado confirmado, Simeone es un perro viejo que ha utilizado los amistosos para mandar un mensaje.

Fue extraño que en el primer partido no juntase desde el principio a Koke y Hjulmand sino que combinó a ambos con Vargas y Mendoza. Eso sí, en ese primero estaban acompañados por chavales del filial que jugaban, más o menos, en sus posiciones habituales. No importaba que se viesen carencias en el sistema defensivo porque eso quería mostrar el Cholo. En el segundo partido ha puesto juntos a Koke y Hjulmand, pero al contrario que en el anterior partido no les ha acompañado de chavales en sus posiciones sino Vargas, Mendoza y Martín fuera de posición. Sin Ruggeri, además, ha situado a un central como lateral izquierdo, no al lateral que había llevado. Todo para que se vean las costuras. O, mejor dicho, se presientan costuras en aquellos lugares donde quiere reforzarse.

Con un 4-3-3, que ha ensayado durante la pretemporada, igual podría haber dotado de más seguridad defensiva y mayor capacidad ofensiva al equipo. Los jugadores de los que disponía, de la primera plantilla, encajan mejor en ese sistema tanto en fase ofensiva como defensiva. Pero, como perro viejo que es, sabiendo que estos partidos son para coger piernas y toque, ha preferido mostrar carencias para poder pedir a su amigo MAG que presione un poco a Mateu para que traiga aquello que él quiere. Tampoco se asusten, esto lo han hecho, lo hacen y lo harán todos los entrenadores. Lo que me hace gracia es que nadie se haya dado cuenta de ello y estén especulando sobre este y aquel jugador y su rendimiento en los partidos. A los que no quiere, los ha expuesto en posiciones distintas a las suyas, a los que quiere no les ha hecho jugar juntos y así puede quejarse de los fichajes —incluso de alguna salida no deseada— a la directiva.

Si hacen memoria, en ningún momento ha hablado de «contundensia», pero sí de falta de tiempo, de falta de piezas, de lo que entiende más preocupante. De lo que quiere reclamar, con nombres y apellidos, a MAG y Mateu. Creo que al único jugador que ha probado para ver cómo respondía es a Jorge Domínguez y lo que ha dicho al finalizar el partido parece confirmarlo. El Cholo ha jugado sus cartas y ahora toca a la directiva actuar. Eso sí, si es la última temporada ¿deben darle al Cuti y a Nico, por ejemplo, con el riesgo a futuro que implica? O, aunque es una locura de las redes sociales, ¿debería ficharse a Osimhen o a otro jugador con perfil de empresa?

Los partidos que se han visto han servido para poco más que coger la forma. Los anticholistas dirán que no le vale ningún jugador, que siempre jugando a nada, que si esto, que si lo otro. Los ultracholistas saldrán a insultar a los anticholistas o cualquiera que ose pronunciar el nombre del señor de negro. Los que intentamos ver el fútbol pensando solo en el Atleti, pues es nuestro equipo, exponemos lo malo y lo bueno. Y ahora nos sale decir que Simeone es un perro viejo que ha aprovechado para mostrar carencias en los sitios donde le interesa y taparlas en otros que le interesan menos.

viernes, 7 de agosto de 2026

Se viene el Atleti de los cojos


 

En verdad, todo apunta a que es un invento del italiano sobre-cogedor, pero si se confirmase la llegada de Vlahovic, más la del Cuti Pomelo pomelo porque es como ese cítrico, que no se sabe bien lo que es, si naranja o limón, siempre hay que esperar a que esté en su punto para poder disfrutarlo, el Atleti no sería el de Kang-In, el de Hjulmand, el de los chavales, no, sería el «Atleti de los cojos».

Si en la plantilla parece que se van a quedar sospechosos habituales como Barrios, Cardoso, Giménez o Lemar, hay que añadirle a estos dos. Jugadores que se pierde cerca del cuarenta por ciento de los partidos de sus equipos por lesiones, dolores o agotamiento. Si no se sumase a esta lista de cojos habituales nadie más, el Atleti se podría dar con un canto en los dientes. Igual en alguno de los 50 partidos que dispute durante el año tiene a toda la plantilla al completo. Igual. Nada lo garantiza.

El capricho simeonesco del Cuti Pomelo puede pasar porque, con suerte, el año que viene le puedes colocar en Italia sin perder mucho dinero, siempre y cuando el Cholo se vaya como parece. Lo de Vlahovic no lo entiende nadie. No solo arrastra una pubalgia crónica, es que es malo. Si, mejor que Vietto, sí es, pero a un delantero se le piden goles y este tipo no los mete. En cinco temporadas en la Juve, no en el Frosinone, ni en el Burgos, ha hecho la friolera de 68 goles en todas las competiciones. Casi doce goles por temporada. Números de jugador de mitad de la tabla para abajo. Si a eso le sumas que hay una pelea de cero equipos de élite peleándose por él…

Como se dijo al principio, parece que todo esto no es más que un nuevo capítulo de los periodistas «sobrecogedores» referencia que solo los más mayores entenderán, pero con un Gil nunca hay que descartar nada y más si es medio gratis a ver si M’Gaffé es gratis y este no. Habrá que confiar en Alemany y su saber hacer. Para esto mejor no fichar y tirar del filial, o hacerse con un paquetillo como Mateta que, al menos, tiene planta para asustar y está disponible todos los partidos. Por cierto, un apunte, Vlahovic se ha perdido menos partidos de los que parece el último año muchos, por lo que sus dificultades con el gol no son de ahora. Y sí, si se quiere hacer algo más que disputar el cuarto puesto a la Real o el Villarreal mejor Osimhen, que para una vez que la gloriosa parece estar de acuerdo.

El porqué del Atleti para vender a los chavales baratos

 


Mateu Alemany, además de vender bien, se conoce la legislación futbolística al dedillo buena parte de los periodistas deberían aprendérsela. Bueno los nacionalmadridistas no porque para ellos las leyes son moldeables como se vio con el doble toque o las trampas de las fichas del filial— y por ello las cosas han cambiado respecto a los movimientos de salida y entrada de los jugadores.

Por si no lo sabían, existe una normativa de la RFEF que impide ceder más de seis jugadores o tener más de seis cedidos. La UEFA permite, además, seis cesiones internacionales. Alemany ha trabajado con las direcciones técnicas del primer y el segundo equipos del Atleti para saber qué jugadores quieren quedarse y cuáles deben tomar otro camino. Se han dado muchas bajasde jugadores por los que no había intención de quedarse con ellos y, cuando había un equipo interesado, se ha guardado un porcentaje de futura venta y/o una posibilidad de recompra barata.

Entre Simeone y Torres han concordado, junto a Alemany, que ciertos jugadores no deben seguir en el filial porque se les queda pequeña la categoría. De ahí que haya habido refuerzos, pensando además a futuro, donde se ha gastado un dinero importante para lo que es 1ª Federación. Los chavales que están para otra categoría, ya totalmente profesional, han sido vendidos por cantidades bajas, con recompras bajas, para suplantar lo que sería una cesión. Porque el cupo de cesiones es para filiales y primer equipo. Si los jugadores convencen y dan ese paso adelante en un equipo de primera, o segunda, se recuperan. Que se ven estancados, siempre cabe la posibilidad de esperar un año más.

También con estas cantidades tan bajas, que en el faiplay del Atleti tienen poca incidencia y tampoco aumenta el flujo de caja en exceso —por cierto, en diversos periódicos europeos han señalado que FIFA debe dinero todavía del Mundial de Clubes, se ayuda a los equipos que reciben a los jugadores a no ver comprometidos sus propios recursos. Un quid pro quo de manual que sirve a unos y otros para no perder cuota de cesiones. Si el Sevilla se queda con Díaz traspasado tiene hueco a una cesión de otro jugador importante, por ejemplo. No es que el Atleti no sepa vender a sus jóvenes, es que no puede ceder a esta, parece, buena hornada al completo.

Si se piensa que Lemar, es posible que Giménez y alguno más van a salir cedidos, si se hiciese con todos los del filial que están saliendo —el último parece que Iker Luque, pues no podría hacerlo a equipos españoles, que es lo que parece interesa más. No es que Alemany no sepa vender chavales es que se conoce bien las reglas y ha encontrado este camino. Si el chaval sale bueno, vuelve rápido. Que sale malo, no perjudicas al otro equipo. Que ni fu, ni fa pero lo venden, pues sacas un dinero mayor.

Lo que hace otro equipo, el Mal, es más sospechoso. Nadie en su sano juicio paga ciertas millonadas por jugadores que están en la tercera categoría del fútbol español. ¿Cuál es el chanchullo? Pronto se sabrá. Por lo pronto, no suelen hacer eso con equipos portugueses pues deben dar a conocer los contratos. Ya huele por eso. Luego están cierta cláusulas que nunca se conocen pero actúan para incrementar o ¿disminuir? los costes. Y, por último, está el chanchullo con el Como de te compro al jugador por 20, luego te lo vendo por 60 pero me guardo comprártelo por 80. Un Como que está amenazado sin poder fichar por UEFA y Serie A por graves desajustes financieros.

jueves, 6 de agosto de 2026

Fichajes del Atleti a 7 de agosto

 


Esta semana nuestros insiders y fichajeros favoritos ya han llegado a los 126 posibles fichajes del Atleti. Después de una semana dura donde no pudieron inventar mucho, parece que retoman el vuelo.

Si alguien pregunta por qué no están Osimhen y algunos más, es porque en realidad algunos ofrecimientos se realizaron a finales de abril, primeros de mayo. ¿Por qué salen ahora? A saber. Falta de noticias, ganas de menear el árbol, agentes nerviosos, ver cómo está el patio… De vez en cuando sacan alguno de la lista y lo intentan volver a poner en circulación pues inventar cada vez cuesta más. Entre otras cosas porque hay más gente pendiente al estar de vacaciones.

Jugadores de esta semana:

Federico Chiesa

En su posición hay ya demasiados jugadores. Sería un movimiento raro o por la salida de algún jugador importante. O es un invento de los agentes.

Marc Bernal

Esto debe ser para tocar los pelendengues a Laporta. No juegan los centrocampistas decentes del Madrileño como para fichar a este chaval. Sí futuro prometedor o un Ansu Fati de la vida.

Alessandro Blazic

Esta noticia es tan extraña, random que dicen ahora, que podría ser hasta verdad. Portero a futuro podría ser más para el filial que para el A.

Issiaka Kamate

Alemany lo quería para el Madrileño y a futuro, o para ya al ser mediocentro. No han colado las dos primeras ofertas.

Anteriores jugadores que han colocado en el Atleti:

Theo Hernández

Jean-Philippe Mateta

Ronald Araújo

Mikel Oyarzabal

Yeremay Hernández

Rodri

Jadon Sancho

Lucas Bergvall

Lisandro Martínez

Fabián Ruiz

Franculino Djú

Crysencio Summerville

Bazoumana Touré

Alejandro Balde

Lucas Noubi

Christantus Uche

Dani Ceballos

Alejandro Garnacho

Samuele Ricci

Leon Goretzka

Andreas Schjelderup

Ethan Nwaneri

Ryan Mendes

Petar Sučić

Armando González

Oumar Solet

Rafael Leão

Mandela Keita

Brian Brobbey

Benjamin Šeško

Aleix García

Jan Virgili

André

Lucas Da Cunha

Emiliano Buendía

Mathías Olivera

Viktor Gyökeres

Matías Soulé

Andrea Cambiaso

Artem Dovbyk

Antonio Nusa

Alessandro Circati

Christian Pulisic

Marco Palestra

Darwin Núñez

Pedro Porro

Sergio Arribas

Igor Jesus

Hyeon-Gyu Oh

Serhou Guirassy

Jorge Salinas

Igor Thiago

Javier Guerra

Tijjani Reijnders

Leandro Trossard

Cody Gakpo

Armando González

Lautaro Rivero

Marcus Rashford

Vedat Muriqui

Gabriel Jesus

Gabriel Pec

Marc Casadó

Marcos Senesi

John Stones

Youri Tielemans

Zavier Gozo

Gabri Veiga

Jon Martín

Carlos Espí

Nicolò Tresoldi

Leonardo Balerdi

Mohamed Salah

Morten Hjulmand

Tanner Tessmann

Gabriel Martinelli

Bernardo Silva

William

Manu Koné

Marc Cucurella

Matt O'Riley

Luis Milla

Malang Sarr

Victor Osimhen

Matias Fernandez-Pardo

Kang-in Lee

Dušan Vlahović

Nick Woltemade

Arne Engels

Gonçalo Ramos

Mateus Fernandes

Ferrán Torres

Yarek

Myles Lewis-Skelly

Danilo

Esteban Lepaul

Phil Foden

Igor Thiago

Bradley Barcola

Kingsford Boakye

Ismael Saibari

Denzel Dumfries

Leon Goretzka

Alejandro Grimaldo

Mason Greenwood

Manuel Ugarte

Aleksandar Stankovic

Pierre-Emerick Aubameyang

Noah Atubolu

Cristhian Mosquera

Mika Godts

Andrew Robertson

João Gomes

Nathan De Cat

Mario Gila

Waldemar Anton

Azzedine Ounahi

Hugo Larsson

Ibrahim Maza

Nicolò Fagioli

Alexis Mac Allister

David Affengruber

Julian Brandt