Con la eliminación de Champions, el Mal se queda sin posibilidades de conseguir un título esta temporada. Al igual que sucedió la temporada pasada donde no fueron capaces de asomarse a la Cibeles para celebrar algún título. Ni la Supercopa de España, esa que está amañada para que siempre jueguen los equipos del duopolio. Sí ganaron dos «arrastrados del año anterior» como la Supercopa de Europa y la copa FIFA de clubes, la antigua intercontinental, pero como las contaban para el septete, el octete o el roncerete no se sabe si valen para una temporada o la otra. El caso es que en todo 2025 y en 2026 no van a ganar nada.
Igual decir lo de nada es aventurado conociendo al FC Barcelona. Capaces son de empezar con el nuñista «¡Ay, ay, ay!», quejándose de los árbitros y conspiraciones judeomasónicas y dejarse atrapar en liga. No pondría nada más cachondo a Javier Tebas, ni una bandera rojinegra portada por una dama con camisa azul mahón. Pero tal y como está el Mal, también hablando de conspiraciones judeomasónicas, de robos y de cualquier cosa que se le ocurra a la prensa nacionalmadridista, no es para hacerse muchas ilusiones. Ahora empezarán a purgar jugadores, a especular con la llegada de cualquier fichaje, el nuevo entrenador —por suerte no suena Michel—, o los superconciertos de verano que acabarán con la deuda… ¡Ah, no! Que lo de los conciertos no ha colado y han tenido que recurrir al PP, el de Ayuso —algo que se dice poco en la prensa, con lo quisquillosos que están por una servilleta mal doblada de algún cargo sanchista, aunque da igual porque el sanchismo también está callado— para una recalificación nueva y hacer caja de alguna forma.
Porque esa es otra. Además de no ganar un solo título, tienen una deuda cercana a los dos mil millones de euros a la que, de momento no van a poder hacer frente, y con muchísimos derechos económicos pignorados en beneficio de fondos de inversión. Lo que quiere decir que de ingresar digamos 100 millones, el Mal igual solo ve 30, el resto va a otros y un poco a la deuda. Será el club, de momento porque ya el Maligno ha convencido a los socios para transformarlo en SAD, que más ingrese, pero de esos millones ¿cuántos ven? Esto a los socios no se lo cuentan, pero van a fichar mucho y los Teleñecos han dicho que van a ganar todo el año que viene y hasta el balón de oro.
Y no es que no se hayan dejado dinero. No. En las dos últimas temporadas han tenido un gasto en fichajes de 310 millones de euros, con unas ventas de 18. Dicho en plata, 4.427.596,66 onzas. Esto no se lo cuentan en la prensa «independiente» deportiva. En realidad, no les vaya a estallar la cabeza, 298 millones de euros en gastos de fichajes. Por ejemplo, el FC Barcelona ha gastado 88 —con inscripciones cautelares incluídas y sin llegar al 1x1—, pero ha ingresado 98. +10 para las cosas de Juan Lapuerta. Incluso el Atlético de Madrid que ha gastado 417,95, pero ha ingresado 260,98, a gastado menos: 156,97.
Trescientos millones para nada. Trescientos millones para que sus aficionados clamen que el equipo está mal configurado. Trescientos millones para no ver buen fútbol y tener que recurrir a RMTV y sus vídeos bulos. Trescientos millones para ver cómo el enemigo acérrimo, el Atleti no piensen en otro, que los de Barcelona son adversarios y hacen comandita para la competición nacional, llega a semifinales de Champions y una final de la Copa del Rey. Trescientos millones para que tengan que pintar el césped por «nosequé» del hipogeo. Trescientos millones para no mover el techo, no vaya a ser que cueste mucho la luz. Trescientos millones para tener al gafe supersónico. Trescientos millones para que el Maligno se ría en su cara todos los días.

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