martes, 9 de junio de 2026

No se han enterado que Gil y Cerezo ya no mandan

 


Ha tenido toda la publicidad mediática y legal posible; se han dado cifras; se ha contado la nueva distribución de porcentajes; se ha hablado del proyecto de piscinas y centros comerciales; se han publicado los nombres de los nuevos consejeros; pero algunos no se han enterado de quienes son los nuevos dueños. Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo ya no mandan en el Atlético de Madrid. Siguen en sus cargos por una cuestión de sucesión en el trono, pero mandar, lo que se dice mandar, no mandan.

Los rectores de Apollo Global y el judío errante, que son los que tienen la sartén por el mango rojiblanco, no son tan estúpidos para dejar pasar de un día para otro la red de amistades y chanchullos varios que el jefe «Crooked Face» ha venido construyendo. Con el transcurrir de los años, dos o tres seguramente, ya estarán en posición de ocupar por ellos mismos esas posiciones de poder o de visibilidad que se reúnen en la persona del antiguo robaperas prescrito. Eso no empece para que quienes manden y digan sí o no a los céntimos del Atleti sea el conglomerado yanqui-israelita.

Laporta y el Maligno se han creído que por estar en sus cargos todavía, el Atleti estaba siendo dirigido por los mismos soplagaitas —como el personaje de Fernando Esteso— que antes. Esos a los que con cualquier saquito de dinero les valía para bajarse los pantalones, facturar el 3% y vender hasta a Imperioso. Esa purria ya no manda y quienes sí lo hacen no tragan con las tonterías del duopolio. Igual mañana venden por 151 millones a Julián al Arsenal, que no creo, pero no van a dar a estos dos ni las migajas. Si quieren hacer que el Atlético les compita, con los límites federativos y tebásticos conocidos, no les van a dar ni una sola oportunidad de mejorar a su costa.

Laporta pensó que haciendo la campañita mediática de siempre, como la que hicieron a Williams o al marido de Érika, Gil tragaría con 120 millones. Y sí, Gil hubiese tragado hasta la campanilla pero los de Apollo no. El Maligno pensó que llamando a su amigo Cerezo, que todo el mundo sabe que es muy merengón en el fondo de su corazón, estaba todo resuelto. Pero el «hombre del Pétalo’s» ya solo está para acudir a eventos y comidas con copazo de licor de hierbas. Mandar, no manda.

Todo esto es una aviso a navegantes. Sean los Pili y Mili italianos, los agentes que ofrecen packs o los dueños de clubes de fútbol: negocios los que se quieran pero sin beneficiar al sistema que se quiere destruir. No sería de extrañar que los señores de Apollo hayan visto el percal que se cuece en España y hayan pensado que esto no es ni medio normal. ¿Qué es eso del reparto televisivo irregular —pues no vienen de esa lógica empresarial? ¿Qué es eso de potenciar a los que quieres derribar de su pedestal? ¿Qué es eso de conchabar con agentes ser puente de jugadores? ¿Qué es eso de que la prensa decida las acciones que debe tomar la empresa?

El gilcerezismo es historia en el Atleti, a ver si se les mete en la cabeza a los dirigentes y a la prensa mamadora del régimen duopolístico. Desde los Teleñecos de la noche a los pánfilos de la cadena episcopal, pasando por los juntaletras de cualquier diario.

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